501. “Mi tesoro”
Semana 17 Miércoles C
Eres mi tesoro
y me descubres
como tu tesoro.
Me buscas
y me invitas a buscarte.
Lo vendiste todo,
vendiste tu vida.
para conseguirme
para hacerme tuyo,
para volcarme tu amor,
para seducirme.
Y en mi insignificancia
me muestras mi grandeza,
mi pequeñez,
mi tesoro.
502. “Latiendo desde ti”
Semana 17 Martes C
No, no llega la espiga al cielo,
pero crece y apunta hacia arriba,
como sabiendo y buscando su destino,
hincando sus raíces para sostenerse
mientras resiste el embate de los vientos
que inclinan su cabeza pero no la rompe
hasta que llegue la hora de la siega.
Y así levanto mi vida y dirijo mi mirada a ti,
los pies clavados en mi tierra
y mi corazón latiendo desde ti,
firme y queriendo volar al mismo tiempo,
llorando y abierto a la esperanza
que sostiene mis manos
y fortalece mis pasos.
503. “Capaz de crecer”
Semana 17 Lunes C
No te asusta mi pequeñez,
y has volcado tu fuerza en mí.
Me haces capaz de crecer,
de desbordar mi realidad
y me sorprendo y me asusto
en lugar de alegrarme.
Te empeñas en mi grandeza
hasta hacerme partícipe de la tuya,
y hasta te has hecho pequeño,
te has puesto a mi altura humana,
para decirme que es posible,
porque tú caminas conmigo,
porque tú me dignificas,
porque tú me salvas, y así
arrancas mis sonrisa y mi deseo.
504. “En la Roca”
Semana 18 Sábado C
Asomarme a ti,
dejar que fluya
tu presencia en mí.
Despertar mi fe,
ni poca ni mucha,
ni siquiera un granito,
sólo mi fe en ti.
Mi confianza,
mi seguridad,
mi certeza.
Mi vida apoyada,
reafirmada,
en la Roca firme
de tu amor.
505. “Belleza de mi vida”
Semana 18 Viernes C
Te has negado a ti
para ofrecerme tu vida.
Me has lanzado tu sí
para vencer en mí
esa fuerza del no
que a veces me atropella
y otras me seduce.
Te me has hecho
mano, corazón, ternura,
para mostrar en mí
la fuerza de tu ser
la belleza de mi vida.
506. “El libro de mi historia”
Semana 18 Jueves C
Eres mi pregunta y mi respuesta,
en ti descubro la luz que ilumina
mis oscuridades, mis dudas y mis sombras,
y desde ella trato de dibujar el camino
de mi propia historia vislumbrada en la tuya.
Te me haces obstáculo y fuerza,
y en ese empeño avanzo por tu senda
descubriendo el ritmo de mis pasos,
sorteando pisadas inciertas que me frenan,
para asentarlas más firmes en las siguientes.
Y así voy escribiendo el libro de mi historia,
paso a paso, página a página,
ilusionada y, a veces, dolorida,
pero siempre en ti esperanzada.
507. “Me amas”
Semana 18 Miércoles C
No me has dado migajas,
me has dado todo el pan
de tu palabra y de tu vida.
Te has hecho caminante
al ritmo de mi paso lento,
y me has mostrado la meta
de tu sueño y mi esperanza.
Y me sigues y te sigo,
y porque me amas, te amo.
508. “La fuerza de tu brazo”
Semana 18 Martes C
No puedo caminar sobre el agua,
pero a veces ni sobre la tierra
que parece hundirse bajo mis pies,
y hasta me obliga a pararme
o a dejarme llevar por la corriente.
Y extiendo mi mano hacia ti
para sentir la fuerza de tu brazo
que me sostiene y me levanta
para seguir caminando firme
por este mar inestable de la vida.
509. “Tu cielo”
Semana 18 Lunes C
No has querido quedarte
en un cielo etéreo y abstracto
porque te importa la tierra.
Y quieres que mire al cielo
para aprender a abrir los brazos
y multiplicar mis gestos,
y poder hacer de esta tierra
un pedazo de tu cielo.
510. “Acércate”
Semana 19 Sábado C
Acércate,
acércate y acaricia mis deseos,
mantén en mí esa llama
que sólo tú puedes encender.
Acércate,
con el sigilo y la fuerza
de la brisa que refresca
el rostro de la vida
y la hace vivible
ante tantas agresiones
que tratan de agrietarla,
de endurecerla,
de oscurecerla.
Acércate
y quédate a mi lado, conmigo,
siempre.
511. “Como al principio”
Semana 19 Viernes C
Al principio había vida, luz,
y era tanta que estalló
en fuerza de amor
hasta desbordarse
en el cosmos, en el hombre,
hasta salpicar mi pequeño corazón
y ponerlo a andar desconcertado,
casi a trompicones,
a veces incapaz de calibrar
su fuerza o su debilidad.
Y así te hiciste mano
para acariciarlo y serenarlo;
te hiciste vida para sostenerlo,
te hiciste palabra
para susurrarle tu amor,
para darle tu fuerza.
Al principio había, sí, luz y vida,
y, al final, todo será amor
que ilumina y vivifica,
como ahora, como siempre,
como al principio.
512. “Te acercas”
Semana 19 Jueves C
Te has acercado a mí
sin previo aviso.
Te has adelantado,
me has sorprendido
y me has desconcertado.
Has sembrado en mí
semillas desconocidas
y desconfío de sus frutos,
Tú los has probado
y me los has mostrado en ti;
he descubierto su belleza,
su fuerza y su dolor,
y a pesar de sus consecuencias
todavía pugno por tomarlas
porque no me fío,
no sé o no me dejan.
Y tú te acercas a mí,
y me miras,
extiendes tu mano y,
tímidamente,
a veces a distancia,
sintiendo acelerar mis latidos,
extiendo la mía,
y agarro la tuya,
y al sentirte cerca
y yo tan lejos, tan temeroso,
pero amado,
sollozo en el misterio de tu abrazo.
513. “La fuerza que necesito”
Semana 19 Miércoles C
Se cierne tu mirada sobre mí
y no descubro ningún reproche,
sólo vislumbro amor, un amor
que sé que no merezco
y que me sabe a pan familiar.
Por eso recobro con él la fuerza
que necesito para el camino,
y la esperanza que me lanza
hacia adelante y hacia arriba.
514. “Estás ahí”
Semana 19 Martes C
No, no es un juego,
ni una serie de palabras
que se desgranan
para quedar bien.
No tienes necesidad de ello.
Te implica y me implica,
me acerca y me desconcierta.
Me vuelve a poner
ante tu grandeza y la mía,
aunque parezca mentira,
aunque mis ojos no lo vean
y mis cortos sentidos
no lo entiendan.
Estás ahí, aquí, cercano,
real y presente,
eucaristía viva;
niño y anciano,
sano y enfermo,
bueno o malo,
siempre amigo y hermano,
siempre salvando.
515. “Tus manos”
Semana 19 Lunes C
Son tus manos
de padre y de madre,
de amigo y de esposo;
manos que acarician,
que aferran, que salvan.
manos que toman las mías
que sanan y guían,
son tus manos.
516. “Aprender de ti”
Semana 20 Sábado C
Mirarte, escucharte,
salir a tu encuentro,
dejarme encontrar.
Asomarme al espejo
de tus palabras
y de tu vida,
y dejarme seducir
por el empeño de tu amor.
Aprender de ti,
riesgo para mi vida,
y corriente de bien
para todos,
que brota, se da
y se expande
en gestos de verdad,
en signos de paz.
517. “Tu fuente”
Semana 20 Viernes C
Qué frágiles siento mis fuerzas,
qué estrecho y limitado
ése ámbito de mi ser,
que no sé bien dónde empieza
y dónde acaba.
Qué frágil este corazón
que me traiciona y,
otras veces, traiciono.
Y, al mismo tiempo,
qué grande es la hondura
que abres a mi existencia,
y que inagotable la fuente,
tu fuente,
de la que siento que sólo
puede manar el agua de tu amor,
en el que saciar mi sed
y desde el que poder saciar
de tu torrente eterno.
Y así, en mi aparente
y sentida pequeñez,
me abres a la anchura
infinita de tu ser y de mi ser,
de tu amor y de mi amor.
518. “Me llamas”
Semana 20 Jueves C
Me llamas,
me llamas una y otra vez.
Pensaba que te bastaba con una
y que ya no insistías,
y que me habías olvidado,
que ya no contabas conmigo
Y era yo el que estaba sordo,
el que ya no te oía,
el que había perdido tu melodía,
ahogada en los ruidos
de las prisas de mis días.
Y me llamas,
y me invitas
y me amas.
519. “De nuevo hoy”
Semana 20 Miércoles C
De nuevo hoy
has salido a mi encuentro.
y me has hecho
la misma invitación.
De nuevo hoy
me llamas a trabajar
en el campo de mi vida,
en el campo de la historia.
Y salgo a él contento,
agradecido.
Sé que volveré cansado,
tal vez herido,
pero seguro de tu salario,
de tu abrazo de amigo,
de encontrar en ti
mi nueva fuerza y mi descanso.
520. “Eres mi regalo”
Semana 20 Martes C
Regalo, eres mi regalo,
y no quiero renunciar a él.
Sería como decir
no al amanecer,
como cerrarme a la sorpresa
de una flor que pugna
por abrirse en su capullo;
sería como cerrar los ojos
para negarme a la luz
y decir que no hay horizonte
o que, simplemente,
todo es un espejismo
que pronto se desvanece.
Eres mi regalo, sí,
y lo tomo,
y lo beso,
y lo abrazo.
521. “Seducirme”
Semana 20 Lunes C
Necesito aprender
a volver mis ojos hacia ti.
Quiero conseguir
que mi corazón vibre
al eco de tu palabra,
al hilo de tu llamada
que trata de seducirme
para que te busque,
para que te siga,
para que te ame.
522. “Fuerza desbordada”
Semana 21 Sábado C
No me has dado un poco,
me has dado todo de ti,
eres mi don total, completo,
toda tu vida regalada,
el culmen de los talentos.
Fuerza desbordada
para empujar mi camino
para crecer por dentro
para forjar mis gestos.
523. “Despiértame”
Semana 21 Viernes C
Despierta,
despiértame del riesgo
de mi inconsciencia.
Despierta la fuerza
de mis sentidos.
Despiértame del sueño
de no querer ser,
de esconder ese torrente
de vida que corre
por las venas de mi existencia.
Despiértame y mantenme así,
atento, vivo, trabajando
lo que soy y lo que anhelo,
a tu sombra, a tu luz,
a tu deseo.
524. “Camino y guía”
Semana 21 Jueves C
Sí, te espero,
y tu espera se me hace llamada
y se me convierte en tarea.
Llamada y tarea
que empujan los pasos de mi vida,
y van forjando mi historia de cada día
hasta dejar su rastro de bien,
a veces también de dolor,
en el margen de mis orillas.
Y en esa espera trabajada,
gozosa y dolorida,
tu presencia se me hace amiga,
camino y guía,
hasta mi meta esperanzada.
525. “Para ganar”
Semana 21 Miércoles C
Combatir,
correr la carrera de la vida,
jugar en serio el partido
de mi existencia,
para ganar.
Trabajar incansable
mi corazón dúctil y fuerte,
necesitado de amor y de amar.
Dejar que tú lo moldees
y sanes sus heridas,
para que reencuentre
mantenga y defienda
su belleza original.
526. “Limpia, Señor”
Semana 21 Martes C
Limpia, Señor,
rasca sin miedo,
aunque me duela,
esa costra interior
que endurece mi corazón.
Ayúdame a penetrar
en ese espacio,
a veces desconocido,
de mi propio interior,
para descubrir las sorpresas
de su riqueza y belleza
que has depositado en él,
regalo de tu amor,
potencial de fuerza de vida,
y de bien que anhela brotar.
Limpia, Señor,
y que mi rostro, mi mirada
y mis gestos lo reflejen.
527. “Para vivir”
Semana 21 Lunes C
Quiero ver, Señor,
quiero ver y verme,
como tú ves y me ves,
como miras y me miras.
Necesito tu luz,
esa luz que me muestre
lo que soy y puedo ser,
lo que no llego
pero tú me alcanzas
Necesito tu luz
para romper oscuridades,
para descubrir amaneceres,
para ver los corazones,
para vivir, simplemente,
para vivir.
528. “Todo en ti es vida”
Semana 22 Sábado C
Me miras con ojos diferentes,
he salido de tus manos,
unas manos que me han hecho
y forjado con amor de padre.
Has volcado tu fuerza
y has abierto horizontes
a mi mirada corta
y a mi corazón estrecho.
Me has puesto en un mundo
que lo has deseado amigo,
jardín hermoso en el que probar
la belleza del amor
que yo ensombrezco.
Y todo en ti es vida
y se torna vida
que vuelcas en mis manos
para que la cuide y trabaje.
529. “El vino nuevo de tu vida”
Semana 22 Viernes C
Mientras seguimos atrapados
en el vino viejo
de nuestras sombras,
de nuestros orgullos y violencias,
de nuestras barreras
que tiramos y volvemos a levantar;
mientras arrastramos nuestras
miserias de siempre,
me sigues ofreciendo
el vino nuevo de la vida,
de la fraternidad y la paz posible,
que se desprenden de tus manos
para colmar nuestro
corazón dispuesto.
Vienes con la novedad de la vida,
con la alegría de la boda
que hace creíble el amor.
Y seguimos con nuestro vino
rancio y viejo
al que se ha hecho el paladar
de nuestra historia.
Pero vienes, estás,
y sigues empeñado en ofrecerme
el vino nuevo de tu vida,
de mi vida si lo bebo.
530. “Mar adentro”
Semana 22 Jueves C
Sube a mi barca, Señor,
es frágil y fácil zarandearla,
pero contigo puede cruzar
mares desconocidos.
Toma el timón
y déjame los remos,
marca la ruta
y déjame empujar los sueños,
los tuyos y los míos,
mar adentro.
531. “Clavado en mí”
Semana 22 Miércoles C
No lo he conseguido,
tú lo has conseguido,
tú eres el que te has quedado
eres tú el que se ha empeñado
en quedarse clavado en mí
con los clavos del amor.
Soy tu cruz, sí,
y tú la abrazas, la besas
y la tomas en tus manos,
la cargas sobre tus hombros
mientras le susurras
palabras de paz.
532. “Encuentro de amor”
Semana 22 Martes C
Lo sé, Señor,
has delineado mi respuesta
en tu vida y tu palabra.
Has dibujado el marco
y el horizonte de mi historia,
la anchura y la profundidad
de esta existencia confusa,
que me desborda en su misterio
y que se me perfila en ti,
y en ese latir profundo
en el que siento navegar
mis anhelos más intensos.
Sé tu pregunta y mi respuesta
que se convierten
en un encuentro de amor
que se forjan y alimentan
en el hoy de mi camino
y en el anhelo de mi meta,
inmerecida,
pero soñada junto a ti.
533. “Ungido”
Semana 22 Lunes C
Ungido,
me has ungido,
me has marcado
con el sello de tu amor.
Has volcado tu fuerza,
sí, las has volcado,
y casi no sé acogerla,
y hasta me sorprende
cuando lo repites,
como si fuese novedad,
como si no lo creyese.
Y me has ungido,
soy tu ungido
Y me has enviado,
soy tu enviado.
Y te miro sorprendido
y me miras,
y te miro.
Ungido, sí,
y amado.
534. “Eres tú”
Semana 23 Sábado C
Tú, eres tú
el que has arraigado en mi tierra.
Eres tú
quien ha hincado sus raíces en mí.
Eres tú
el que me sostienes en los embates
de todas las tormentas que tambalean
el edificio de mi frágil existencia.
Eres tú
quien con tu amor me abrazas,
me sostienes y me adentras
en la espesura de mi vida incierta,
hasta afianzarla
en la roca firme de tu paz.
535. “Aprender a mirar”
Semana 23 Viernes C
Quiero ver como tú,
aprender a mirar
con transparencia.
Quiero tener mirada
sanadora y salvadora
que me permita ver
todo lo que hay de luz
en el corazón de todos.
Porque en todos
hay espacios de luz
y sombras que nos pesan,
y que no sabemos
o no podemos borrar.
Mirada compasiva,
mirada limpia,
mirada de bien,
mirada de vida,
de perdón,
y de esperanza
siempre abierta,
en trance de llegar,
de realizarse,
de encarnarse,
como tú en mí,
como yo en ti.
536. Torrente de bien”
Semana 23 Jueves C
Me llamas,
me despiertas,
me sorprendes, y
me invitas
a ir más allá,
a adentrarme más,
a ahondar
en ese pozo insondable
que es mi ser,
la totalidad de mi vida,
la grandeza y la fuerza
de esa palabra
que se presenta ante mí
como una posibilidad abierta,
como un campo esperando
ser desbrozado y trabajado,
como esa aventura
hacia lo desconocido
de mi mundo,
de ese mundo
que has depositado en mí
como el mejor tesoro
para abrirse y desvelarse,
como un don,
un don que se hunde en ti
y que quiere desbordarse
como un torrente de bien,
en mí y desde mí.
537. “Hacia ti”
Semana 23 Miércoles C
No camino por una senda
que no tiene salida.
No navego por un río
que no tiene dónde desembocar,
ni escalo una montaña
que carece de cima.
No vivo una vida
que se pierde en el vacío
absurdo de la nada.
Camino, navego.
escalo y vivo
contigo y hacia ti.
538. “La fuerza del que ama”
Semana 23 Martes C
No es la tuya la fuerza
del puño que aplasta,
la fuerza que pisotea
y amenaza mi fragilidad,
No es la fuerza del que castiga
sino la fuerza del que ama,
la fuerza tenaz de esa raicilla
que va hincándose
en el suelo endurecido
o aferrándose a la roca
hasta abrazarse a ella,
lenta y pacientemente.
Es la fuerza de la vida,
de la esperanza firme
que sabe que la victoria
será suya,
porque no viene de fuera,
porque me nace dentro.
539. “Cuántas veces”
Semana 23 Lunes C
Cuántas veces
mi mirada se ha hecho turbia
ante mi corazón dolorido
y ante el empeño
de cerrar los ojos
a mi propia realidad.
Cuántas veces
he visto negro
lo que era blanco,
y he mantenido mi no
ante lo que sabía
que era un sí,
y mi cegaba el orgullo.
Y tu mirada me abre los ojos
y tu corazón serena el mío;
tu palabra ilumina mis pasos
y tu vida me enseña el bien,
lógico, imparable, gozoso,
como un abrazo
de lo humano y lo divino
que late en mí.
540. “Mi semilla”
Semana 24 Sábado C
Eres mi semilla
y te has hecho la fuerza
de mi propia semilla.
Me llamas a crecer hacia ti
y a hincar mis raíces en ti.
Tú, mi tierra y mi cielo,
mi sol y mi brisa,
mi lluvia y mi rocío,
mi fuerza y mi sosiego;
belleza de mi presente,
gozoso y doloroso,
esperanza de mi futuro
inmerso para siempre en ti.
541. “Lazos de amor”
Semana 24 Viernes C
No nos quieres esclavos,
ni siervos, ni fieles.
Nos has querido hijos,
hechura de tu Hijo,
y los únicos lazos
que se desprenden de ti
son los del amor.
Lazos de amor
capaces de romper
la dureza de mis cadenas.
Buena noticia que como un eco
reverbera en mi interior
hasta hacerme vibrar en ti y por ti.
542. “Eres tú”
Semana 24 Jueves C
Me desborda tu palabra
y me desbordas tú, Señor.
Porque no es mi amor
el que me alcanza tu perdón,
es tu amor quien lo hace posible,
eres tú el que me extiende
la mano y el corazón.
Eres tú el que te empeñas
en acercar mi distancia,
el que vienes a mi encuentro,
el que me hace vibrar por dentro,
el que me hace sentirme
acogido y amado.
Eres tú mi amor, mi perdón,
mi vida y mi esperanza.
543. “En la mesa de mi vida”
Semana 24 Miércoles C
En tu locura
has volcado tu mirada
de amor sobre mí.
En tu grandeza
has visto mi pequeñez.
En tu misericordia
te has fijado en mis heridas
y has venido a sanarlas.
Y, así, atraído por mi pobreza,
inmerso en mi condicionado
y torpe caminar,
te sientas en la mesa de mi vida
para susurrarme
palabras de amor.
544. “Eres la vida”
Semana 24 Martes C
Tú eres la vida,
y si no vamos a ti,
¿cómo vamos a vivir?
Cerramos el paso a tu luz
y todo se nos hace confuso.
Tratamos de ocultar
y engañar nuestra realidad
y todo se nos viene abajo
porque nada lo sustenta.
Y en tu amor me llamas,
sales al paso de mis muertes,
y me tiendes tu mano amiga
que me ayuda, incansable,
a levantarme.
545. “Parte de ti”
Semana 24 Lunes C
Aparentemente no soy quién
pero, al mismo tiempo,
soy parte de ti, hechura tuya.
Has engrandecido mi pequeñez,
de criatura me has convertido en hijo,
y me regalas
hasta lo que no puedo merecer.
Y en ese desbordamiento de amor
me vas llevando, imparablemente, hacia ti.
546. “Sal, Señor”
Semana 25 Sábado C
Sal,
sal a mi encuentro, Señor.
Sé que nunca podré agotar
el misterio de tu amor
ni el misterio de mis huidas
o de mis respuestas.
Pero, sal, Señor,
sal con tu amor inalcanzable,
para rozar el aire de mi deseo
que siga abriendo
mi corazón a ti.
547. “Mi fuente”
Semana 25 Viernes C
Brota de ti
la fuerza de la vida.
Arranca de ti,
como una fuente inagotable,
el viento que empuja
las velas de mi frágil nave,
la lluvia suave y constante
que reverdece el campo
de mi esperanza
y hace brotar las flores,
pequeñas pero bellas, del amor,
que ponen color a mi andadura.
Y vuelvo, incansable y sediento,
al origen de mi fuente
para beber en ella, con ansia,
la fuerza refrescante y misteriosa
del sentido de mi existencia
que nace y desemboca en ti.
548. “Eres tú”
Semana 25 Jueves C
Eres tú,
y eres tú el mismo siempre.
Tu amor es fiel
y se mantiene por encima
de lo que soy o dejo de ser.
Mientras yo me muevo
en mis idas y venidas,
en ese juego del quiero
y no quiero
que me zarandea
en mi desconcierto,
tú sigues caminando
delante de mí, a mi lado,
abriendo el paso
de mi todo y de mi nada,
mi amigo, mi Señor, mi Dios.
549. “Buena noticia”
Semana 25 Miércoles C
Quiero oír,
necesito oír el eco firme
de una buena noticia.
Hay tantas malas
que me ahogan,
que me aprietan
como dedos de hierro
que nublan mi horizonte
que necesito una buena noticia,
que me esponje por dentro,
que me ofrezca luz,
que me abra ventanas de esperanza,
que dibuje estelas de amor
en el mar inquieto de mi vida.
Necesito, quiero y busco, sí,
esa buena noticia
que se desvela y se desgrana en ti.
550. “Fuerza de vida”
Semana 25 Martes C
Eres conmigo
madre y padre,
hermano y amigo.
Eres cercanía
y lazo de amor
que quiere envolver
mi vida para regalarla.
Eres fuerza de vida
que quiere penetrar
en mis entrañas
hasta hacerme fuente,
seno fecundo
desde el que volcar tu gracia,
para hacerme madre,
para hacerme hermano,
para hacerme amigo.
551. “Ser don”
Semana 25 Lunes C
Eres don total
que brota del amor total;
y quiero ser don,
respuesta fiel y confiada
a tu don de amor,
aunque llevada y traída
por los vaivenes de la vida
que, como olas,
tratan de arrastrar
la frágil barca de mi ser.
Eres don de amor
y quiero aprender contigo
a hacerme don,
a ser don de amor.
552. “Tú estás”
Semana 26 Sábado C
Sí, hay tristeza y dolor
en los pasos de mi vida.
Hay momentos y días largos
que solo palpan
la espesura de la niebla
que no deja ver el horizonte
ni el siguiente paso a dar.
Pero tú estás,
con esa luz encendida
que no alcanzo a ver;
con esa fuerza
que mi fragilidad no siente;
con esa mano tendida
que yo no palpo,
pero tú estás.
Y en ese fondo sereno
de mi existencia
percibo el gozo y la paz
de tu presencia.
553. “Tu vida en mí”
Semana 26 Viernes C
Me quieres parte de ti,
me has introducido
en la corriente de tu vida divina
desde la que te desbordas
con la fuerza de tu amor.
Te has desmembrado
para hacerte pequeño
en tu grandeza
y engrandecer mi pequeñez.
Y ya es posible el milagro,
mi palabra es tu palabra,
y mi vida es tu vida en mí.
554. “Pregonero”
Semana 26 Jueves C
A veces te sigo
con pasos torpes,
torciendo o parando
mi camino,
y aún te empeñas
en hacerme pregonero
de la paz que me regalas,
del tesoro de tu Reino.
Y me lanzo a la aventura,
con tu fuerza y con mis miedos,
con tu luz y mi esperanza,
apoyado en tu Palabra.
555. “Quiero seguirte”
Semana 26 Miércoles C
Quiero seguirte, Señor,
quiero seguir tu camino
en el camino de mi vida.
Quiero aprender
a andar con tus pasos
en los entresijos de mi historia
desconcertada, dolorida
y siempre esperanzada.
Quiero seguirte
aprendiendo cada día
a mirar a mi lado,
a tender mi mano,
a sanar heridas.
Sí, quiero seguirte, Señor,
fortalece y guía mis pasos.
556. “Como luz”
Semana 26 Martes C
No has venido a apagar,
has venido como luz,
a iluminar mi camino,
a permitirme ver con claridad
dónde pongo los pies
de mi corazón dormido.
No tapas mis ojos
para guiarme por sendas
que tuerzan los pasos de mis deseos,
o a dejarme caer
en esos agujeros negros
que esconden
mis propias trampas.
Quieres que vea
y me abres horizontes
de tierras nuevas,
de sueños vivos,
caminos todos de esperanza.
557. “El último y el primero”
Semana 26 Lunes C
Eres el primero de todos
y te has hecho el último,
para que pueda acercarme,
para que pueda mirarte,
para que pueda hablarte.
Te has hecho el último
y por eso eres el primero,
para que pueda escucharte,
para que pueda seguirte
para que pueda amarte.
Eres el primero y el último,
el último y el primero,
el alfa y la omega,
mi principio y mi fin.
558. “Presencia divina”
Semana 27 Lunes C
Misterio de amor
en el que te acercas,
visible e invisible,
gozoso y dolorido,
mirada que interpela
y corazón herido.
Rostro de hermano
que te busca incierto
y con mano tendida.
Presencia divina
que llamas a mi puerta
buscando mi acogida.
559. “Hacia ti”
Semana 28 Sábado C
Camino contigo
y camino hacia ti;
al menos, ése es mi deseo,
ése es mi sueño,
en el que a veces me pierdo
sin saber muy bien por qué.
Y tu voz se me hace guía,
tu amor me atrae imparable,
como luz permanente
que ilumina mi sendero.
560. “Tu amor”
Semana 28 Viernes C
Une, Señor,
lo que está disperso en mí.
Arranca esos miedos
que frenan mi verdad
y tratan de confundirme
y de romper lo que soy.
Acaricia mi fragilidad
y afianza en mí
la fuerza de tu amor.
561. “Rompes cadenas”
Semana 28 Jueves C
Cuántas cadenas,
visibles e invisibles,
atan mi historia.
Cuántos lazos de colores
adornan mi vida
pero la condicionan
y encierran en un marco
que no deja espacio
de más libertad
que la que marca el ambiente.
Y tu rompes cadenas,
y lazos y marcos,
para que camine libre,
contigo y hacia ti.
562. “Luz y voz”
Semana 28 Miércoles C
No, no me hieren tus palabras,
eres luz que me ciega
cuando prende en mi oscuridad,
me desvela la hondura de mi ser
e ilumina la realidad de mis caminos.
Eres luz y voz que resuena en ella
y me llaman con su fuerza de amor
para que vea y mire con tus ojos,
para que escuche con tus oídos
y para que actúe desde tu corazón,
que quiere y busca modelar el mío.
563. “Lávame”
Semana 28 Martes C
Me he lavado una vez más,
por fuera, claro está,
como los coches.
Por dentro es más costoso,
hay muchos más rincones,
y total, se ve menos,
desde fuera, por supuesto.
Pero tú vas dentro,
y lo ves y me ves,
hasta los detalles pequeños.
Te gustan los detalles,
son gestos de sensibilidad,
de amor, de bien,
de importarme a mí mismo,
y de importarme los otros,
de manifestar que vienes conmigo
y de que yo voy contigo.
Sí, por todo eso, lávame por dentro.
564. “No eres indiferente”
Semana 28 Lunes C
No, no eres indiferente,
eres misericordioso,
y por eso no eres indiferente.
Y yo soy frágil, limitado, condicionado,
pero no puedo ser indiferente
porque me llamas a aprender de ti.
En tu rostro dibujas
el rostro de mi hermano,
y cada palabra de amor
se convierte en grito
para arrancar mi gesto,
para mover mis pasos,
para tender mi mano.
565. “Mis frutos”
Semana 29 Sábado C
No quieres sólo hojas,
por mucho que adornen
los entresijos de mi vida
y deslumbren mi presencia.
Quieres mis frutos,
y vienes a buscarlos,
ilusionado cada día,
como respuesta
a tu amor regalado.
Quieres mis frutos
Y yo quiero darlos.
566. “En ti”
Semana 29 Viernes C
Es en ti donde apoyo
mi fuerza y mi fragilidad.
Es en ti donde sostengo
el ritmo de mi camino
y en quien oteo mi horizonte.
Es en ti donde aprendo
a dar mis pasos
y donde mi vida descubre
la belleza de su destino.
Es en ti donde me miro
y desde donde respiro.
Es en ti en quien percibo
mis luces y mis sombras,
y donde la vida me sabe a vida.
Sí, sólo es en ti.
567. “Que prenda”
Semana 29 Jueves C
Quema ya, Señor,
quema lo que no es mío,
lo que me distancia de ti,
lo que no me deja ser yo
Y ahoga imparable el ansia
de mis deseos y de tu llamada.
No esperes más, Señor,
y deja que prenda en mí,
con toda su fuerza,
con toda tu fuerza,
el fuego divino del amor.
568. “¡Entra!”
Semana 29 Miércoles C
Vienes con un canto de amor
en los labios y el corazón.
Vienes a abrazar mi vida
y volcar en ella tu ternura.
Y llamas a mi puerta expectante,
y yo te espero,
no sé si estoy listo,
pero te abro:
¡Entra!
569. “Eres la luz”
Semana 29 Martes C
Eres la luz
empeñada en iluminar
mis sombras
para descubrir tras ellas
la fuerza de tu semilla
que busca germinar en mí.
Eres la luz
que descubre
mi grandeza y mi miseria
y sigue abriendo mi horizonte,
empujando mi respuesta.
Eres la luz
de mis largas noches de espera,
de mi esperanza herida
y de mi amor dormido.
Eres la luz,
y eso me despierta y me salva.
570. “Un corazón sensible”
Semana 29 Lunes C
Sensible,
haz mi corazón sensible,
humano como el tuyo,
un corazón de carne
no de piedra.
No quiero un corazón de piedra,
insensible, indiferente, duro.
Dame un corazón capaz de llorar
ante las injusticias,
ante el dolor de los inocentes,
ante las indiferencia
de quienes debían servir.
Un corazón sensible pero fuerte,
para amar
para tender la mano,
para acariciar
para humanizar.
571. “En tu fiesta”
Semana 30 Sábado C
Quiero sentarme
en la mesa de tu casa,
en el último puesto
o en el suelo,
no me importa;
me basta con poder
entrar en tu banquete,
en tu fiesta de la vida,
más allá del último,
pero en tu casa,
en tu fiesta,
en tu vida.
572. “Sed de ti”
Semana 30 Viernes C
Me has encontrado
y he escuchado tu voz,
Has tocado mis heridas
y has curado mi sed de ti.
He visto el brillo de tus ojos
desplegando tu compasión,
y un halo de esperanza
ha recorrido mi cuerpo
como un vestido nuevo
que reflejaba tu vida en mí.
Y ahora sólo espero y deseo
poder vivir desde ti.
573. “Tu meta”
Semana 30 Jueves C
Que no pare mi camino, Señor,
que no pare mi camino hacia ti.
Que cada día, que todos mis días,
sean un ir contigo y hacia ti,
firmes mis pasos hacia la meta,
tocando la alegría y el dolor
de quienes caminan a mi lado.
Que no me pare, Señor,
que nadie me pare,
porque hoy y mañana y siempre,
tengo que caminar contigo,
hasta la meta, hasta tu meta.
574. “Fortalecer”
Semana 30 Miércoles C
Quiero caminar a ti,
quiero mantener viva
la llama que ilumina
mis pasos decididos
desde el origen de tu llamada.
Quiero fortalecer mi empeño
hacia la cumbre de mi vida,
hacia donde me llevas
y donde me esperas.
575. “Imparables”
Semana 30 Martes C
Crecer, crecer siempre,
en ti y desde ti,
ser semilla y levadura,
silenciosas,
pero capaces de rasgar
la tierra y fecundar la masa.
Crecer, siempre,
imparables,
despertar mis fuerzas,
clavar mis manos en la historia
y saborear los frutos en ti.
576. “Latidos de tu amor”
Semana 30 Lunes C
Levanta mi corazón, Señor,
levanta mis deseos
y déjame dibujar mi esperanza
que despierta mis anhelos,
enraíza mi fe e inclina
mi corazón a servir.
Sí, levanta mi corazón,
que perciba la belleza de tu luz
y sienta los latidos de tu amor.
577. “Hecho pequeño”
Semana 31 Sábado C
Te has hecho pequeño
y así eres accesible
e importante para mí.
Me has buscado
y te he encontrado
en los entresijos anónimos
de mi historia compartida.
Y cada sonrisa,
y cada flor ofrecida,
me hablan de ti
y de la belleza del amor,
capaz de penetrar
en los entresijos invisibles
pero profundos de mi ser,
hasta hacerme
un poco más de ti.
578. “Mi Dios”
Semana 31 Viernes C
Eres la luz que ilumina
el camino de mi vida,
como un amanecer
que me despierta cada día
y pinta mi horizonte de color.
Eres la vida que irradia luz
y enciende mi esperanza
con la belleza de tu presencia
y la fuerza de tu palabra.
Eres calor, ilusión despierta,
sonrisa que enciende mi rostro,
eres sencillamente, mi Dios.
579. “Me llevas”
Semana 31 Jueves C
Caminas tras mis pasos,
me buscas en mis espacios
alejados y perdidos;
eres la mano que se extiende
amorosa sobre el peso de mi vida,
y acaricia mi dolor y mi esperanza.
Eres el sueño que acuna
mis mejores anhelos,
aunque mi realidad los apague
porque sé cierto que estás,
que me buscas, que me amas
y que, incluso, me llevas.
580. “Mirar adelante”
Semana 31 Miércoles C
Quiero mirar adelante,
no para ver una espalda
y una cruz pesada,
sino para ver un amor
que me precede y me llama.
Quiero mirar adelante
para verte a ti
y descubrir horizontes
que se abren de vida
y de luz que apaga tinieblas.
Quiero mirar adelante
simplemente para seguirte.
581. “Cada día”
Semana 31 Martes C
Cada día sales a mi encuentro
para invitarme a tu mesa
y compartir con mis hermanos
el pan de la vida.
Cada día esperas la respuesta
de mi mano tendida
y de mi actitud despierta.
Cada día…
582. “Sensibles al amor”
Semana 31 Lunes C
Tú limpias mi atmósfera
y quitas el velo de mis ojos.
Abres horizontes de claridad,
cercanos y lejanos,
que me hacen vislumbrar
lo que quisiera no ver.
Pero así alargas mis sentidos,
y los haces sensibles al amor.
583. “Mi oración”
Semana 32 Sábado C
Es mi oración la corriente de un rio
que no puedes dejar que se seque;
o tal vez como ese cauce seco
que espera ver correr las aguas,
que un día le dieron forma,
y que sabe que tarde o temprano
volverá a acogerla y darle vida.
Porque es esa corriente la que verdea
y hace florecer mis orillas
aun después del duro invierno.
Sí, como esa agua imparable,
igual que ese cauce expectante,
como que esa corriente de vida,
terca, fuerte, suave, fresca,
esperanzada es mi oración.
584. “Me quieres y me buscas”
Semana 32 Viernes C
Me quieres y me buscas
desde mi propia verdad
y no puedo esconderme
ni justificarme en nadie.
Me quieres y me buscas
en toda la fuerza volcada
en mi propia realidad,
regalo de tu ser en mí.
Y así sales a mi encuentro
en mi hoy y mi mañana
que anhelo culminar en ti.
585. “Agua limpia”
Semana 32 Jueves C
Dejarme sorprender;
abrir el cofre de mi existencia
y sentir que fluye en él la vida
aunque la sienta turbia
y mis pasos se claven en el barro.
Y descubrir desconcertado
que al agua limpia
está en mi propia fuente,
y que nunca deja de fluir
porque está naciendo de ti.
586. “Como una luz”
Semana 32 Miércoles C
Es como una luz que enciende
todas las encrucijadas de mi vida
y me permite ver más allá
de las sombras que amenazan
toda la fuerza de vida que me rodea.
Y en ese iluminar de tu mirada
cambian de ritmo mis pasos,
y mi peso se aligera con tu palabra
que me abre a la fuerza sanadora
de tu amor.
587. “Derramado”
Semana 32 Martes C
Te has volcado en mí;
te has derramado
y has querido inundar
mi ser de tu amor.
No te has reservado
ni un ápice de ti
conociendo mi respuesta
huidiza y limitada.
Y quiero aferrarme a tu gracia,
a la fuerza que emana de ti,
hasta que tu amor me venza,
me abarque y me envuelva.
58
588. “Tu aliento de amor”
Semana 32 Lunes C
Son los pensamientos
como nubes que se interponen
ante mí y la realidad
y me impiden ver con claridad
lo que se esconde tras ellas.
Y soplas con tu aliento de amor
para disipar poco a poco
la niebla que entorpece mis sentidos
hasta dejar ver la desnudez
de mis gestos vacíos e insensatos.
Y así vuelves a hacer salir el sol
para dejarme otear de nuevo
la claridad inserta en mi memoria.
589. “Horizonte abierto”
Semana 33 Sábado C
Abres mis ojos interiores
y despliegas el abanico
de mi existencia en ti,
que me permite vislumbrar
lo que no soy capaz de ver,
pero que intuyo
en la hondura de mi ser
y en la de todo ser humano.
Y hacia ese horizonte abierto
encamino los esfuerzos
de mis luchas de cada día,
hasta alcanzar la meta
que llevo inscrita en mí.
590. “Dentro de mí”
Semana 33 Viernes C
Ése es el secreto, luchar,
luchar mi batalla interior;
es la más importante,
y donde el enemigo
ataca con más fuerza.
No, no es de fuera,
es dentro de mí
donde se juega mi vida,
donde decido quién soy,
y lo que quiero ser,
y a quién deseo seguir.
Es dentro donde siento
tu llamada imperiosa,
experimento tu deseo
y escucho el rumor del mío.
Es dentro donde se encuentra
el espacio de mi guerra
y de mi paz.
591. “Paz”
Semana 33 Jueves C
Paz,
en mi corazón hay paz.
Lo sé porque la has sembrado tú,
aunque a veces se esconda
o se diluya en mi interior,
o se pierda en los entresijos
de los momentos de mis días.
Sí, en mi corazón hay paz,
aún en medio de esos miedos
que a veces me atenazan,
o de las incertidumbres
que tejen la urdimbre de mi vida.
Y de esas inquietudes
que dominan mis dudas
y mis tiempos oscuros.
En mi corazón hay paz
y busco respirarla, tomarla,
hacerla mía y donarla.
592. “Te siento”
Semana 33 Miércoles C
Cada vez estás más cerca
y todavía mi vida se debate
en muchos momentos
en tierra de nadie.
Y lo sé y te siento
como un querer no queriendo.
Y busco apoyarme en esa fuerza
que sólo emana de ti
y poco a poco me construye.
593. “Sigues llamando”
Semana 33 Martes C
Cuantas veces
has llamado a mi puerta.
Cuantas veces
te he abierto y te he dejado
sólo en el rincón,
como si no hubieses llegado;
y, al mismo tiempo, añoraba
y deseaba tu presencia.
Pero tú sigues llamando
desde el mismo rincón,
incansablemente,
y ese empeño de tu amor,
me fuerza, me vence
y me consuela.
594. “Quiero”
Semana 33 Lunes C
No dejes de pasar ante mí
no te canses de preguntarme
lo que quiero de ti
porque muchas veces ni lo sé.
Pero sé que quiero ver,
quiero seguir tus pasos,
quiero dejarme iluminar por ti,
quiero vivir y aportar vida,
quiero soltar mis lastres,
tantos lastres que me atan,
invisiblemente a mí mismo,
y correr contigo
la aventura del amor.
595. “Tu abrazo eterno”
Semana 34 Sábado C
Todo llega a su fin,
pero aquí no hay fin,
hay plenitud.
Hoy tu misterio redentor
se explaya
y se abre como un abanico
que abraza a toda la humanidad
reconciliada en ti.
La historia culmina
mostrando la fuerza del amor
de un Dios que nos ha creado hijos.
Y en esta locura de amor,
desde la experiencia de mi finitud,
desde esos vacíos
que no he sabido llenar,
ni esos deseos que cumplir,
me encuentro ante ti,
expectante,
esperando ansioso,
la fuerza de tu abrazo eterno.
596. “Mi liberación”
Semana 34 Jueves C
Poder levantar la cabeza,
poder otear el horizonte,
poder vislumbrar
que los lazos se rompen
y que podemos ir más allá;
que no se apagan las luces
sino que se encienden nuevas
y más bellas y potentes,
es un sueño liberador
al que no quiero renunciar.
Mirar más allá
de lo que alcanza mi mirada;
dejar volar libre al corazón,
creer en la belleza de mi dignidad,
es fruto de mi liberación
y no quiero que nadie la esclavice.
Puedo levantar la cabeza, sí,
puedo mantenerme en pie,
erguida mi dignidad,
humildemente ante ti.
597. “La fuerza de la vida”
Semana 34 Viernes C
Todo pasa,
el cielo, la tierra,
mi propia existencia,
sólo tú permaneces.
Pasan los hombres,
pasan las generaciones
y tu palabra sigue resonando
con la fuerza de la esperanza,
con la fuerza de la vida
que se abre continuamente,
como una ventana abierta
ante un amanecer que se recrea.
El propio amanecer de mi vida
que como un nuevo ave fénix
resucita y se renueva en ti,
598. “No hay frenos”
Semana 34 Miércoles C
No, no hay frenos,
no hay más frenos
que los que dejo
que entren en mí.
Desde ti hay llamada,
reto e ilusión
para adentrarme
en el sueño de tu amor.
Y en esa lucha enamorada
tengo la fuerza de tu fuerza,
que me lleve a vivirte,
a anunciarte,
a seguirte sin más frenos
que los que vienen del amor.
599. “Mi piedra angular”
Semana 34 Martes C
Te gusta mirar, mirar dentro,
y descubrir la hondura,
o la superficialidad,
que dejan entrever mis ojos.
Te gusta penetrar en mi mirada
y entrar dentro de mí
para poner un poco de tu fuego,
para hacerme sentir el calor
que irradia de tu belleza profunda,
de tu cercanía y tu ternura.
Te gusta mirar y, a veces,
me gustaría esconderme de ti,
para esconderme de mí.
Pero quiero que me mires,
y quiero mirarte y apoyarme en ti,
Aferrarme firmemente a ti,
mi piedra angular,
y construir contigo mi historia.
600. “Te has dado”
Semana 34 Lunes C
Tú eres la viuda, Señor,
tú has dado todo
lo que tenías para vivir,
te has dado plenamente.
Y sólo me queda mirarte,
aprender de ti,
poner mi vida en juego,
dar lo mejor de ella
y lo mejor de mí,
hacerme don
como esa viuda, como tú.
