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Oraciones del P. Jesús Mari – Ciclo A Bis

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101. “Mi paz y mi sosiego”
Semana 18 Jueves A

Eres tú el sentido de mi vida,
quien alienta mis pasos
y da fuerza a mi debilidad.
Eres tú quien me descubre
la grandeza de mi ser
envuelta en la realidad
de todo lo que me limita.
Eres tú la esperanza
que perfila mi horizonte
y mantiene vivos mis sueños.
Así eres tú mi paz y mi sosiego.

102. “Somos tus hijos”
Semana 18 Miércoles A

No, no somos perrillos,
somos tus hijos,
en quienes no dejas de volcar
la fuerza de tu amor
en la fragilidad
de nuestra vida limitada.
Escuchas mi grito
y te aposentas en mí,
como madre firme
que sostiene el dolor
de su hijo enfermo.
Y en ese milagro de tu amor,
siento el alivio de tu paz
y la fuerza de tu ternura.

103. “Tu deseo y el mío”
Semana 18 Martes A

Necesito seguir trabajando
el campo de mi existencia.
Dejar que vaya creciendo
el árbol y el fruto de mi vida,
sin miedo a podar sus ramas
y curar sus enfermedades.
Necesito mi ilusión y tu fuerza,
tarea conjunta de una labor
que aquí nunca se acaba
y se apoya en tu deseo y el mío.

104. “Soledad”
Semana 18 Lunes A

Soledad temida y querida,
ventana abierta
para dejar entrar el aire
que refresque los espacios
agotados de mi vida.
Soledad que en su silencio
deja hablar al corazón
y escuchar el susurro del amor.
Soledad donde me encuentro
y siento el calor de tu presencia.
Soledad amiga a la que acudo
para reparar mis fuerzas,
para descansar contigo.

105. “Puedo crecer”
Semana 18 Sábado A (otra)

Puedo mover montañas, sí,
y abajarlas y rellenar simas.
Puedo enderezar caminos
y ensanchar mis sendas,
y hacerme más accesible.
Puedo agrandar mi corazón
y darle un toque de misericordia
al experimentar la suavidad de la tuya.
Puedo crecer y aprender a darme
sin más medida que el de tu amor.

106. “Habla de amor”
Semana 18 Viernes A (otra)

No son pocas las cruces
que se hunden
en los hombros de mi corazón,
que tambalean mis pasos,
oscurecen la luz de mi andadura.
y me arrancan quejidos profundos.
Pero en el dolor de esa marcha
siento la cercanía de tu mano,
el ruido silencioso de tu paso
que marca el ritmo del mío,
el calor de tu mirada
y la brisa suave de tu aliento
que me habla de amor
y me impide que me pare.

107. “Como un pajarillo”
Semana 18 Jueves A (otra)

Me siento a veces como un pajarillo
que quiere elevar el vuelo
y cae una y otra vez al suelo.
Pero mientras haya cielo
sé que puedo mirar hacia él,
y puedo intentar alcanzarlo.
Y hasta sé que con tu gracia
podré terminar entrando en él.

108. “Misericordia entrañable”
Semana 18 Miércoles A (otra)

No, no puedo acercarme a ti
con pretensiones ni obligaciones.
Si puede presentarte algo significativo
no es sino la realidad de mi pobreza
y la verdad de esa necesidad
que es más fuerte que yo y me puede.
Por eso sólo puedo presentarte mi grito
que de modo insistente elevo a ti,
y que únicamente puedo apoyar
en tu misericordia entrañable.

109. “Acercarme a ti”
Semana 19 Sábado A

Quiero acercarme a ti, Señor,
y recuperar mis pasos perdidos.
Acercarme sin miedo de perder
ese orgullo que me encierra
entre las cuatro paredes de mi yo,
y que tiene miedo de ser libre
de cualquiera atadura
que me da seguridad,
aunque no me deje volar.
Quiero acercarme a ti,
para descubrir mis espacios nobles
que todavía son capaces de recibir
espacios de esperanza y de luz.
Quiero acercarme a ti
y experimentar la aventura
de recuperar el tesoro de mi verdad.

110. “Tu mano tendida”
Semana 19 Viernes A

Siento el peso de mi barro
pegado a los pies
de mi historia.
Siento los lazos fuertes
que aferran mi tierra
y atan mis sueños.
Y en ésta mi indigencia
intuyo tu mirada,
y siento tu mano tendida
que eleva mi corazón
a anhelos que no alcanzo
pero que tú me ofreces
caminando a mi paso,
despertando quereres
tendiéndome manos.

111. Apoyarme en ti”
Semana 19 Jueves A

Quiero apoyarme en ti
para descubrir la fuerza
que hay en mi interior,
hasta dejarme sorprender
por lo que creía imposible.
Tener el valor de desatar
tantos nudos que atenazan
el marco de mis relaciones
hasta sentir el gozo de la paz
que libera mi corazón dolorido.
Apoyarme en ti, Señor,
para no dejarme atar,
por nada, por nadie, ni por mí

112. “Construirme”
Semana 19 Miércoles A

Como un artista no puede
culminar su obra de arte
si no puede corregirla,
difícilmente llegamos al destino
si no podemos rectificar
el camino equivocado.
Tampoco puedo construirme
si no tengo el valor de reconocer
y corregir mis pasos mal dados.
Y en esa verdad de mis mentiras
me voy encontrando, paso a paso
contigo y conmigo.

113. “Desde dentro”
Semana 19 Martes A

Quiero recuperar lo que fui.
No esos años pasados,
que se van y ya no vuelven;
sino la sencillez perdida,
que creí innecesaria y débil.
La alegría espontánea,
que palideció
por guardar las formas.
Aquella mirada limpia
que enturbió la desconfianza.
Y esa fe confiada y firme
que apagó mi superficialidad
y mi aparente sabiduría,
que no fue más que orgullo,
y vergüenza no reconocida.
Quiero recuperar, sí,
lo que fui y soy desde dentro.

114. “Manos de Dios”
Semana 19 Lunes A

Siempre están tus manos
extendidas hacia mí;
manos firmes que agarran
con fuerza las mías;
manos cargadas de ternura
que acarician mi dolor y
dan seguridad a mi incertidumbre;
manos que me ofrecen vida
en medio de tantas muertes.
Manos de Dios y de Padre.

115. “Atráeme”
Semana 19 Sábado A (otra)

Déjame acercarme a ti,
atráeme con tu fuerza.
Toma mi mano
y llévame contigo.
Déjame sentir el calor
de tu presencia
y aviva en mí
la llama de tu amor.

116. “Tu sueño”
Semana 19 Viernes A (otra)

En el principio en tu Palabra
todo era vida y generó vida.
Y tu palabra hoy sigue llamando
a seguir creando vida digna
y relaciones humanas dignas.
Y en nuestro empeño
de banalizarlo todo
me invitas a repensar
tu intención primera,
tu sueño de humanidad.

117. “Paisajes de libertad”
Semana 19 Jueves A (otra)

Siento constantemente
el torrente de tu misericordia
que se derrama como agua fresca
y arranca el lastre de mi corazón.
Siento la fuerza de tu amor
que se convierte en puerta
que me abre continuamente
a la esperanza de mí mismo,
y me descubre el potencial
inscrito en mi interior,
desata los nudos que me atenazan
y me dibujan paisajes de libertad.

118. “Enséñame”
Semana 19 Miércoles A (otra)

Enséñame a descubrirte
en la belleza de lo pequeño,
porque la belleza destaca
allí donde se hace presente.
Enséñame a descubrir
la belleza de cada corazón,
la alegría del bien y del compartir.
Enséñame la belleza de ayudarnos
a caminar y crecer juntos
y de descubrirte a nuestro lado.
Enséñame a construir fraternidad.

119. “Mi hermano”
Semana 20 Sábado A

Quiero descubrir el sentido
de lo que soy y quiero ser.
Quiero encontrar las raíces
que me sustentan en ti.
Anhelo sentir tu cercanía
de padre bueno
que sale a mi encuentro,
constantemente, y me sostiene,
descubre mi ser familia
y enriquece mi modo de ver
todo lo que me rodea
hasta hacer del otro mi hermano.

120. “Como novio enamorado”
Semana 20 Viernes A

Cuantos parches
desfiguran, Señor,
tu imagen en mí.
Cuantas telas viejas
guardo en el armario
de mi historia que
ya ni sirven ni utilizo.
Pero tú siempre estás ahí,
manifestando la alegría
de tu novedad que se renueva,
de tu vida que se regenera
en el acontecer de cada día,
de tu amor que vuelcas incansable,
como novio enamorado
que quiere tocar las fibras
más profundas de mi ser.
Y así, pacientemente me seduces.

121. “Sentarme a tu mesa”
Semana 20 Jueves A
Quiero sentarme a tu mesa,
no como evasión,
sino para crear y unir lazos,
para sentir al otro como hermano,
y descubrir el sentido de mi camino,
la culminación de mi meta.
Sentarme a tu mesa
y comprobar que estamos hechos
para amar, para sonreír, para vivir.

122. “Tu viña. Señor”
Semana 20 Miércoles A

Tu viña, Señor,
ese campo amplio
que es mi mundo,
en el que me has colocado,
en el que esperas mi trabajo,
mi tarea ilusionada,
para arrancar el fruto de mi tierra.
Tu viña, Señor,
campo fecundo de mis anhelos
donde mi corazón se pone a prueba
y donde tú me esperas.

123. “Seguirte”
Semana 20 Martes A

Te has abajado al valle
de mi existencia
para ayudarme
a subir a tu montaña.
Me has dado tu mano
y te has hecho compañero,
camino que lleva a la cima,
para mi inalcanzable.
Pero me basta mirarte
para poder de lejos
seguirte.

124. “Mar adentro”
Semana 20 Lunes A

Contigo, Señor, no tengo
más seguridades que tú.
Y tú me llevas siempre
mar adentro,
a descubrir espacios nuevos,
y poner a prueba la fuerza
de mi frágil fe,
que se asoma cada día
al paisaje de la historia
en la que estoy inmerso,
llena de interrogantes
y de esperanzas, que
sólo encuentran
su respuesta en ti.

125. “Deseo”
Semana 20 Sábado A (otra)

No me basta tu palabra
ni me basta tu ejemplo
para hacerme servidor.
Necesito un milagro,
un milagro de tu amor
que trastoque mi mente
y cautive mi corazón,
que me aferre a ti
para sentir contigo,
para sentir desde ti,
y lo deseo.

126. “Me amas”
Semana 20 Viernes A (otra)

Me amas, Señor,
sé que me amas,
y ese amor despierta
el mío adormilado.
Sé que me deseas,
que sales a mi encuentro
que oteas mi corazón,
que llamas a mi puerta,
que me esperas paciente.
No dejes de amarme,
no dejes de llamarme.
Atráeme con la dulzura,
con la fuerza de tu amor.

127. “Como un eco”
Semana 20 Jueves A (otra)

Resuena como un eco
tu continua llamada:
Venid a la boda
Y por unos instantes
siento el calor de tu voz
que poco me cuesta enfriar
y no me visto de fiesta.
Sigo metido en mis cosas
en el ombligo de mi comodidad,
asentado en mi mediocridad
desde la que lanzo bonitos deseos,
como fuegos artificiales,
que lucen llamativos
pero se apagan enseguida.
Mientras, sigo escuchando
tu continua llamada emocionada:
Venid a la boda.

128. “Tu invitación”
Semana 20 Miércoles A (otra)

Me siento en tu viña
pero a veces me puede
el peso de la jornada.
Sales al paso de mi vida,
una y otra vez,
para renovar tu llamada.
Tu invitación resuena
como un eco de amor
que mi corazón recoge,
como un vaso de agua fresca,
que renueva ilusionada
mi trabajo y mi andadura.

129. “Esperando en mí”
Semana 21 Sábado A

Qué he hecho contigo,
qué hago de mí, Señor,
qué construyo con
el tesoro de mi ser
que has depositado
en la realidad de mi vida.
Y me asusta la respuesta
y me ilusiona la posibilidad,
Me muestras el camino abierto
y sé que puedo seguir
encauzando mi pasos porque
sigues esperando en mí.

130. “Paz y alegría”
Semana 21 Viernes A

Te espero, Señor,
quiero esperarte
con paz y alegría,
y que se note
y que se trasmita
y que contagie.
Sé que estás
y que vienes,
con paz y alegría.

131. “Vigila”
Semana 21 Jueves A

Vigila, Señor, mi corazón,
vigila mis deseos y pensamientos,
vigila lo que yo no sé vigilar;
vigila para que sólo entre
y salga lo bueno,
para que entres y salgas tú.

132. “El espejo de tu luz”
Semana 21 Miércoles A

Qué fácil blanqueo mi exterior,
qué fácil disfrazo lo que soy
para esconderme de mí mismo,
para no asustarme al verme,
y creerme ser lo que no soy
ni preocuparme de buscarlo;
por eso a veces me molestas.
Pero en el espejo de tu luz
siento ansias de mi verdad
y de arrancar mis máscaras
y de eliminar mis miedos
para dejar que aflores tú
y puedas limpiarlo todo.

133. “Levantar la mirada”
Semana 21 Martes A

Levantar la mirada,
y divisar el horizonte
que se abre ante mí.
Que arranca de mi interior
y que, apoyado en ti,
es capaz de crecer
hasta cotas desconocidas,
y, por otra parte, deseadas.
Levantar la mirada
para mirar al cielo
y descubrir que sigue
habiendo estrellas;
estrellas humanas,
que me hablan de ti y de mí.

134. “Enséñame”
Semana 21 Lunes A

Enséñame a ver con tus ojos,
y a mirar con tu corazón.
Enséñame para que mi mirada
se haga limpia y transparente,
para que no haya en ellos
más intenciones
que las de hacer el bien.

135. “Ser fiel”
Semana 21 Sábado A (otra)

Yo soy tu talento
y tú eres mi tesoro.
Tú has trabajado en mí
y yo deseo trabajarme en ti
y dejarme trabajar por ti.
Es el empeño de tu fidelidad
el que sostiene mi vida,
y apoyado en ella
quiero aprender a ser fiel
cuidadoso y sensato,
enamorado y cumplidor.

136. “Tu venida”
Semana 21 Viernes A (otra)

Sé que vienes a mi encuentro
y quiero esperar ilusionado
y preparado tu llegada a mí.
Tal vez mi lámpara parpadee
y su llama no tenga la viveza
que tú te mereces y yo deseo,
pero ansío y deseo tu venida.
Pon tú el aceite que me falta,
aviva la llama de mi luz
que quiere unirse a la tuya,
y no ser ya dos, sino una sola.

137. “Tú”
Semana 21 Jueves A (otra)
Cuando todo se desliza
bajo mis pies inseguros;
cuando el marco que me rodea
quiere cerrar mis capacidades,
mis anhelos y posibilidades,
sólo me queda volverme
y descubrir en ti la fuerza
que se esconde en mi ser.
Tú apuestas y confías en mí,
tú me permites crecer,
tú me abres horizontes,
tú me descubres el potencial
inserto por ti en mi interior.
Y en medio de esos lastres
que quieren impedirme ser yo,
tú eres mi luz, mi roca y mi esperanza.

138. “Tu belleza”
Semana 21 Miércoles A (otra)

No he visto tu rostro, Señor,
pero me basta conocer
tus entrañas cargadas
de misericordia y compasión.
Me basta saborear
la belleza de tu amor,
que derramas sobre mí
y me permite levantarme
y continuar la lucha
que cada día me ofrece.
No he visto tu rostro
pero siento tu mano
que me agarra con fuerza,
sana mis heridas,
y me atrae hacia ti.
No he visto tu rostro, Señor,
pero me basta saber
cómo es tu corazón
para descubrir tu belleza.

139. “Mi único, Señor”
Semana 22 Sábado A
Me asedian muchos señores
que quieren apagar mi libertad
con engaños seductores
que a veces se cuelan en mi vida
ahogando lo mejor de mis deseos.
Pero tú sigues saliendo decidido
al paso de mis mejores anhelos
y despiertas la fuerza de mi esperanza,
porque sé cierto que tú eres,
a pesar de todo, mi único Señor.

140. “Como novio enamorado”
Semana 22 Viernes A

Cuantos parches
desfiguran, Señor,
tu imagen en mí.
Cuantas telas viejas
guardo en el armario
de mi historia que
ya ni sirven ni utilizo.
Pero tú siempre estás ahí,
manifestando la alegría
de tu novedad que se renueva,
de tu vida que se regenera
en el acontecer de cada día,
de tu amor que vuelcas incansable,
como novio enamorado
que quiere tocar las fibras
más profundas de mi ser.
Y así, pacientemente me seduces.

141. “Saltar contigo”
Semana 22 Jueves A

Temo, Señor, quedarme
a la orilla de mi vida
y no ser capaz de bucear
en el ámbito de tu
misterio de amor.
Temo no tener el valor
De avanzar y ahondar
en el misterio de mi vida
y desperdiciar la fuerza
que has volcado en mí
y frustrar mis sueños y los tuyos.
Y de ese temor, dejado atrás,
trato de saltar contigo cada día
al mar profundo de mi ser.

142. “Vienes conmigo”
Semana 22 Miércoles A

Dónde puede ir si tú no estás,
hacia dónde puedo caminar si tú
no eres mi horizonte y mi meta.
Dónde puedo acabar, Señor,
si no dejo que guíes mis pasos
y tu luz disipe mis sombras.
Y en esta maraña de caminos
que es mi historia confusa,
sé que tú sigues despertando,
y manteniendo vivos,
mis anhelos de paz y de bien,
porque tú vienes conmigo.

143. “Vienes conmigo”
Semana 22 Martes A

Te acercas a mí
con la fuerza del amor,
con la mirada limpia
del que quiere ayudarme
a hacer la batalla de mi vida,
abriéndome paso a través
de las nubes oscuras
que se ciernen sobre mí.
Y en esa aventura de mi camino
me recuerdas continuamente
que tu fuerza quiere hacerse mía,
y tu poder vencer mi fragilidad
porque tú vienes conmigo.

144. “Presencia amorosa”
Semana 22 Lunes A

Cuántas manos tendidas y
cuántos corazones indigentes
me persiguen, insensible,
en el campo de mi existencia.
Y mientras tú tratas de acercarte,
yo acierto más a alejarte,
hasta acallar el grito de tus anhelos,
y hacer casi invisible lo que tú
deseas con ansia hacer visible.
Y en el fondo de mi alma,
que siente el poso gozoso
de tu presencia amorosa,
vas despertando mi deseo
de buscar ser mano tendida
y corazón siempre abierto.

145. “Tu amor”
Semana 22 Sábado A (otra)

Quiero levantar mis ojos
del barro de mi tierra
y poder descubrir en ti
la dignidad que me niegan.
Quiero seguir las huellas
que me dejan tus pasos
en un camino que me lleva
siempre a mi mayor altura:
La altura de tu amor
que quiere ser también el mío.

146. “Tu alegría
Semana 22 Viernes A (otra)

Embriágame con tu vino,
sáciame con tu pan,
déjame comer y beber
de tu palabra, de tu amor,
y que tu alegría,
la alegría de tu vida,
se me desborde
por todos los poros de mi ser.

147. “Dejarme seducir”
Semana 22 Jueves A (otra)

Cada mañana echas las redes
queriendo atraer mi corazón
al calor y la fuerza de tu amor,
que yo sigo queriendo esquivar
para quejarme luego si no te siento.
Y ante tu empeño cálido y firme,
y esa palabra que me llega,
como llamada cargada de seguridad,
quiero rendirme y dejarme seducir.

148. “Estás ahí”
Semana 22 Miércoles A (otra)

Muchos me preguntan por qué,
pero no sé la respuesta.
Sólo sé que siento tu cercanía,
que siento tu mano sobre mí
poniendo su toque de paz
que me fortalece y me sana.
Es un milagro que llega
sin necesidad de pedirlo;
es tu mano que se acerca,
simplemente porque estás ahí,
amándome sin que sepa cómo.
Y ante la sorpresa que me desborda
de tu amor gratuito de padre,
sólo una lágrima expresa
lo que mis palabras no pueden.

149. “Saber a ti”
Semana 23 Sábado A

Quiero arraigar en ti,
sentir que tu savia,
cargada de vida,
recorre todos los poros
de mi existencia
hasta hacerla fructificar.
en frutos de bien.
Quiero arraigar y aferrarme,
con todas mis fuerzas,
en tu tierra firme,
hasta saber a ti.

150. “Tu luz”
Semana 23 Viernes A

Quiero ver, Señor,
quiero limpiar el polvo
que enturbia la mirada
de mi confuso corazón
y me impide ver mi verdad
y la de los otros.
Quiero ser capaz de mirar
y de mirarme en ti,
para poder disipar así
la niebla de mi paisaje
que me deje ver tu luz.

151. “Eres el bien”
Semana 23 Jueves A

Tú eres el bien, Señor,
y quiero aprenderte.
Quiero dejar que se pegue
tu corazón en el mío,
que tus anhelos sean míos,
mis deseos los tuyos,
tu amor el mío,
mi bien el tuyo,
hasta que tú estés en mí
y yo en ti.

152. “Aprender a reír”
Semana 23 Miércoles A

Quiero aprender a reír
en medio de tanto llanto.
Aprender a reír tras
una mano tendida,
o una caricia regalada.
Aprender a reír
tras una palabra cercana
o una sonrisa callada.
Aprender a reír
al saber que me llamas
a abrir los ojos, el corazón
y toda mi persona,
para apagar un llano,
para abrir una esperanza.

153. “Vienes conmigo”
Semana 23 Martes A

Necesito descansar en ti
y sentir que tu mano
se posa serena en mí,
y me atrae y me proyecta.
Sentir la paz de tu regazo
que acaricia mis inquietudes
y vuelca la caricia de tu paz
que sana las heridas de mi alma
y me abre resquicios de esperanza.
Sí, necesito descansar en ti
para continuar firme
la batalla de mi historia,
sabedor seguro de que
tú vienes conmigo.

154. “Quiero que seas”
Semana 23 Lunes A

Quiero, Señor, que seas
mi luz y mi fuerza.
Quiero que seas la mano
que abre la puerta
de todas mis esperanzas.
Quiero que sigas siendo
el anhelo que da sentido
a todo el empeño de mi vida.
Quiero, Señor, que seas,
la paz que mantiene serena
la cruz de mi andadura.
Quiero que seas el aire fresco
que me permite respirar
la brisa sanadora de tu amor.

155. “Firme”
Semana 23 Sábado A (otra)

En medio de las tempestades
que me asedian por dentro
y por fuera de mi existencia
vuelvo a lanzar el ancla
de la barca de mi vida a ti.
Y no importa que arrecien
las continuas olas incansables
con toda la fuerza de su poder,
porque en ti está firme y segura.

156. “Es tu amor”
Semana 23 Viernes A (otra)

Son mis vigas, Señor,
las que no me dejan verte,
las que impiden que tu luz
ilumine y caliente mi interior.
Son mis puertas cerradas
las que me cierran el paso
limpio, sincero y transparente
a mí mismo, a ti y a los otros.
Pero es tu amor el que sigue
queriendo derretir mis hielos,
derribar el empeño de mis muros
y abrirme los ojos a tu cielo.

157. “Caminos nuevos”
Semana 23 Jueves A (otra)

Me suena grande tu palabra
pero no me pides imposibles,
y eres como aire fresco
que entra por las rendijas
de mis puertas cerradas,
por miedo a mí mismo,
y me permite aspirar
una bocanada de vida nueva.
Como el resplandor de un rayo,
que me permite distinguir
en la oscuridad de la noche,
tú me haces vislumbrar
que hay caminos nuevos
por los que orientar mis pasos,
y que todavía hay espacio
y caben los milagros
para que sigan creciendo flores
en el corazón humano.

158. “Como una flor”
Semana 23 Miércoles A (otra)

Eres como una flor que se abre
en medio de un seco pedregal,
la nota de color que da vida
a aquello que sólo se ve gris.
Eres la gota de agua fresca
que cae en la tierra reseca
y resquebrajada de mis miedos
y quiere saciar la sed infinita
de mis ilusiones pisoteadas.
Eres la esperanza siempre abierta
que quiere renovar mis fuerzas
y seguir arrancando esa nota de vida
que no deja de vibrar dentro de mí.

159. “Penetra en mi tierra”
Semana 24 Sábado A

Penetra en mi tierra, Señor,
en esa tierra indómita
que a veces te rehúye y que,
al mismo tiempo, te anhela
y te desea como tierra reseca.
Penetra en mi tierra
con tus raíces de amor para que,
recorran y se extiendan,
como las venas del cuerpo,
llenado de tu vida mi ser.

160. “El amor eres tú”
Semana 24 Viernes A

Quiero seguirte, Señor,
quiero que vengas y
quiero llevarte conmigo.
Apoyarme en ti para que
te puedas apoyar en mí.
Y, así, uno al lado del otro,
anunciar a los cuatro vientos,
con la palabra o con el silencio,
que el amor es posible,
que el amor está presente,
que el amor eres tú.

161. “Aliento de vida”
Semana 24 Jueves A

Vivo de tu perdón, Señor,
aunque mi amor
no se corresponda.
Vivo de tu perdón y de tu amor
que vuelcas cada día en mí,
como una bocanada de aire fresco
que aligera mis pasos
y arrancan de mi pecho
el peso de mis pasos,
que parecen torpes y rotos.
Y en ese aliento de vida,
que fortalece mi debilidad,
despiertas mi amor y mi esperanza.

162. “La sinfonía de tu amor”
Semana 24 Miércoles A

Quiero vivir al ritmo
de tu melodía.
Quiero ser como la nota
del pentagrama de tu sabiduría,
la nota que se una con armonía
a la sinfonía de tu amor.
Quiero que mi vida, Señor,
siempre suene a ti.

163. “Ir contigo”
Semana 24 Martes A

Quieres quedarte conmigo
y, a veces, mi puerta está cerrada.
Y sigues empeñado en llamarme
y en invitarme a caminar contigo,
y me asusta y me ilusiona
porque me llevas hacia arriba
y me asustan las alturas.
Pero la fuerza y la insistencia
de tu llamada constante
y el reto al que me invitas
consiguen que al fin te abra
y me levante para ir contigo.

164. “Eres un regalo”
Semana 24 Lunes A

Eres un regalo, Señor,
y el mundo y yo mismo somos
otro regalo ingente tuyo que
nos empeñamos en estropear,
hasta hacernos más indignos de ti.
Y tú vuelves a nosotros,
como vuelven las olas a la orilla
a dejar en ella la huella de su paso.
Eres un regalo de amor, sí,
envuelto en el multiforme color
de mi historia gozosa y dolorida.

165. “Me aferro”
Semana 24 Sábado A (otra)

Siento la belleza de tu fuerza
que me trata de acercar a ti,
y siento el desconcierto de algo
que quiere distanciarme y romper
los lazos que me vinculan a ti.
Y en esa lucha que me tambalea
me aferro a tu palabra que me llega
con la fuerza constante de la vida
que quiere vislumbrar el fruto
de la semilla culminada en mi ser.

166. “Manos y labios”
Semana 24 Viernes A (otra)

Son tus manos y tus labios
los que han tocado los míos
y quieres que sean tuyos.
Manos y labios que toquen,
que hablen sin miedo de tu amor,
de ese amor concreto
que, sin saber muy bien cómo,
ha tocado las puertas de mi vida
hasta trastocarla y sentirla tuya.
Manos y labios frágiles
que a veces callan y no tocan,
que tiemblan y se esconden,
pero que ya no pueden dejar
de ser tuyos y de todos,
manos y labios de Dios.

167. “Me acoges”
Semana 24 Jueves A (otra)

Tú sabes las veces que he vertido
mis lágrimas a tus pies.
Cuántas veces tu palabra de amor
me ha permitido seguir viviendo
y mantener el empeño de mi esfuerzo
que volvía a ver frustrados mis deseos.
Pero, una y otra vez, siento que me acoges,
y me permites mantener mi lucha,
sufriendo la dureza de sus golpes,
pero sintiendo que estás ahí,
que no me cierras las puertas,
que todavía, una vez más, me acoges.
Y en ese empeño de tu amor,
vivo, me apoyo y me sostengo.

168. “Rostro verdadero”
Semana 24 Miércoles A (otra)

Trato de mirarme en el espejo
de mi historia vivida
y, a veces, no consigo ver
más que una figura distorsionada,
una especie de caricatura
de lo que deseaba alcanzar.
Y en mi desconcierto me vuelvo a ti,
y descubro mi rostro verdadero,
al que tiendo y al que me diriges,
imagen tenue de tu amor,
ilusión mantenida de vida.

169. “En tus manos”
Semana 25 Sábado A

En tus manos, Señor,
acógeme en tus manos,
es el único lugar seguro
donde poder descansar,
donde poner mi vida
y todas mis incertidumbres,
mis esperanzas y mi debilidad.
Acógeme en tus manos
y deposítame en tu tierra
para que germine en ella mi vida.

170. “Tu fuerza”
Semana 25 Viernes A

Fuerza, necesito tu fuerza,
la fuerza de tu amor
que no se echa atrás
ante las dificultades.
La fuerza que se empeña
en aportar pedazos de bien,
aunque se vuelvan
a dispersar las piezas.
La fuerza de mi debilidad
que se quiere apoyar en ti.

171. “Quiero verte”
Semana 25 Jueves A

Quiero verte en la tierra,
quiero descubrirte
andando en mi camino,
cuando paso al lado del otro,
cuando me siento herido.
Quiero verte y amarte,
soltando mis amarras
y rompiendo mis miedos.
Quiero verte, Señor,
con mis ojos ciegos
iluminados por tu luz.
Quiero verte, aquí en la tierra
como un día en el cielo.

172. “El oasis de mi vida”
Semana 25 Miércoles A

En medio de toda la realidad,
la mía y la que me rodea,
a veces convertida en desierto,
eres tú el pozo que sacia mi sed,
eres ese espacio de descanso
donde puedo reparar las fuerzas
y dejar que el corazón experimente
todas sus ansias profundas de paz.
En medio de toda la realidad,
tú eres el oasis de mi vida,
la serenidad de mis tormentas,
la fuerza de un amor desbordado
que quiere desbordarse en mí.

173. Agua fecunda”
Semana 25 Martes A

Como el agua fecunda
y hace crecer la cosecha,
así ansío que tu palabra
fecunde mi vida
y haga brotar mis frutos.
Frutos que alimenten
el hambre de bien y de paz
que mi corazón añora
para saciarme y poder saciar.
Agua que, como un torrente,
germine mi reseco desierto
hasta convertirlo en vergel.

174. “Tu luz”
Semana 25 Lunes A

No quisiera ser sólo luz,
quisiera ser una hoguera
incendiada por tu amor
e irradiar su luz y su calor.
Y tú te sigues empeñando
en prender esa antorcha
de mi vacilante corazón
para hacer de tu luz mi luz.

175. “Necesito y quiero”
Semana 25 Sábado A (otra)

Necesito y quiero
entregarme a ti.
Necesito y quiero
tener la mirada alta
donde encontrar
la riqueza de mi humanidad.
Necesito y quiero
entender tu llamada,
el reto y el esfuerzo,
la libertad alcanzada.
Necesito y quiero
vislumbrar en ti mi grandeza
y poder volar en alas
de la esperanza encontrada.

176. “Hacedor de bien”
Semana 25 Viernes A (otra)

Nos has hecho para vivir,
no has creado muñecos
ni marionetas manejables,
has creado al hombre
con una gran sed de infinito
y un corazón capaz de amar.
Y en esa tarea me embarcas
para ser contigo hacedor de bien.

177. “Eres”
Semana 25 Jueves A (otra)

Eres, Señor, la llama
que ilumina mi vida.
Eres la palabra
que pone en marcha
mis pies lastrados.
Eres la voz que me llama,
me invita y me empuja.
Eres la esperanza que abre
las puertas de mis incertidumbres.
Eres tú, la vida de mi vida,
el aire que respiro,
la fuente de la que bebo.
Y en mi indignidad
me atrevo a decirte que
eres mi Dios y mi todo.

178. “Vivir”
Semana 25 Miércoles A (otra)

Me llega tu Buena Noticia
y con ella tu llamada
a ser portador de ella.
Me llega con la fuerza
de un río desbordado
de aguas cristalinas
que quiere reverdecer
mi tierra seca y agrietada,
y expandir su frescura.
Quiero beber hasta saciarme
y dar de beber hasta saciar,
quiero, sencillamente, vivir
y ser portador de vida.

179. Contágiame”
Semana 26 Sábado A

Contágiame, Señor, tu alegría,
esa alegría que está por encima
de mis cruces y desaciertos,
de mis miedos y desesperanzas,
y también de mis momentos de gozo..
La alegría de saberme amado,
de saber que soy más fuerte
que ese mal que a veces me vence,
pero que nunca me derrota
ni paraliza mis deseos profundos,
aunque me duela.
Saber que estoy hecho para crecer
y culminar mi historia en ti,
porque de tus manos he salido
y a tus manos estoy llamado a volver.
La alegría de saber que estás a mi lado,
aunque a veces no te sienta.
La alegría de tu confianza en mí
y de haberme invitado, a pesar de todo,
a construir contigo tu reino.
Contágiame, sí, tu alegría.

180. “Dentro de mí”
Semana 26 Viernes A

¡Ay de mí!,
si me aparto de ti.
¡Ay de mí!
si te cierro mis puertas
y sólo espero de ti cosas.
¡Ay de mí!
si no soy capaz de dejarte
que toques mi corazón
y lo sanes con tu amor.
¡Ay d mí!
si no soy capaz de descubrir
tu cercanía y tu presencia
dentro de mí.
¡Ay de mí!

181. “Eres, Señor mi paz”
Semana 26 Jueves A

Eres, Señor, mi paz.
Eres la paz que serena mi corazón,
en medio de todas mis inquietudes.
Eres la paz que como suave brisa
acalla los ruidos de mis miedos.
Eres la paz que en mis sombras
pone siempre su toque de luz,
y en medio de mis incertidumbres
despierta un halo de esperanza.
Eres esa paz profunda y gozosa,
que sin saber por qué llega a mí,
como un abrazo cálido que
cargado de ternura me envuelve.
Eres, Señor, mi paz.

182. “Quiero seguirte”
Semana 26 Miércoles A

Quiero seguirte y a veces
mis pasos se desvían
arrastrados por una corriente
que me vence y me domina.
Quiero seguirte y me asusta
la fuerza decidida de tus pasos
que saben que el amor no espera
porque hay mucha sed de vida.
Quiero seguirte, Señor,
y abrir los ojos y pisar mi tierra
siempre dolorida y en espera
de que alguien sane sus heridas.

183. “Tu fuego”
Semana 26 Martes A

Fuego, sí, quiero que baje fuego
para que haga arder mi corazón,
que queme todo lo que no es tuyo
y para que fluya de mí interior
con la fuerza irresistible de tu amor.
Que baje fuego, tu fuego, Señor,
el fuego irresistible de tu Espíritu,
y prenda en mí hasta hacerme luz,
y elimine sombras, mis sombras,
y las que me rodean, para ver y
para verte, para sentir y sentirte,
para vivir y sembrar tu vida.

184. “Esconderme en ti”
Semana 26 Lunes A

Quiero esconderme en ti
para brotar de ti;
quiero adentrarme
en tu grandeza
para descubrir el valor
de lo sencillo y de lo pequeño,
donde todos pueden encontrarse
y mirarse frente a frente.
Quiero esconderme en ti
para convertirme en fuente,
cuya agua se derrama
y se regala para saciar su sed.

185. “Tu luz”
Semana 26 sábado A (sólo la oración)
En medio de tantas sombras
que desdibujan mi camino
tú vienes a poner tu luz,
a poner tu mano fuerte
que empuja y acaricia,
y afianza mis pasos inciertos.
Así estimulas mi fragilidad
y vas delineando mi humanidad
al ritmo decidido de tu amor.

186. “Me llega”
Semana 26 viernes A (otra)

Me llega tu lamento
y levantas el mío.
Me llega tu llamada
y busco mi respuesta.
Me llega tu palabra
y con ella me llega tu fuerza,
mis deseos y mi esperanza.
Me llega un rayo de luz
que dibuja una silueta de amor
y arranca una sonrisa a mi alma.

187. “Si puedo”
Semana 26 jueves A (otra)

Si puedo ir delante de ti
es porque tú vas delante de mí.
Si puedo anunciarte
es porque me has llamado y enviado.
Si puedo vivirte
es porque me has vivido primero,
porque me has dado la vida,
porque has salido al paso de mi vida.
Si puedo aspirarte
es porque me has hecho sentir
tu suspiro de amor por mí,
y te miro, y te anhelo, y te espero.

188. “Cada día”
Semana 26 miércoles A (otra)

Cada día resuena tu llamada
que se hace eco en mi interior.
Llamada que me grita al corazón
y que llega a mis sentidos
desde los mil espacios donde
se hace presente el dolor humano.
Llamada que me sabe a pan y fuego,
a pan que compartir y a fuego de amor
que repartir y aprender a recibir.
Cada día, sí, resuena tu llamada,
como campana que llama a arrebato,
como susurro que me seduce,
como mano que me extiendes
para tomar la mía y caminar unidos.

189. “Signo de tu presencia”
Semana 27 Viernes A (sólo la oración)
No te gustan los grandes ruidos.
No eres un dios espectacular.
Prefieres la suavidad de la brisa
o el susurro de ese amor
que se asienta en el corazón.
Tu palabra sigue siendo fuego,
pero tu silencio grita y quema,
y me llama a abrir los ojos
y a extender mis manos caídas
donde hay tantas heridas,
signos de tu amor que me busca
para ser signo de tu presencia.

190. “Eres manantial”
Semana 27 Jueves A

Donde hay agua
no puede haber sed,
y tú eres manantial
que no cesa de brotar
y del que ansío beber.
No eres tú la causa de mi sed,
soy yo quien no acudo a ti,
mientras mantengo mi lamento.
Y hoy llamo a tu puerta,
buscando y pidiendo
un vaso de agua para mi sed.

191. “Empeño incansable”
Semana 27 Miércoles A

No sólo quiero llamarte,
quiero sentirte padre.
Quiero vislumbrar
ese proyecto de tu Reino
cuya semilla has sembrado
en mi anhelo interior,
aunque no sepa expresarlo,
y se me disipe su sencillez
y, al mismo tiempo, su grandeza.
Proyecto de un corazón
que sólo sabe crear
y derrochar amor.
Empeño incansable de vida
que no se agota y espera,
que llama, acoge y estimula,
simplemente porque es Padre.

192. “Mi descanso”
Semana 27 Martes A

Voy de aquí para allá,
absorbido por mil tareas
que a veces me rompen,
porque no me dejan parar.
He aprendido a poner mil excusas,
para no tener que detenerme,
y hasta me las he creído,
para no tener que escuchar,
ni a ti ni a nadie; y así,
corro el riesgo de romperme.
Y tú vienes a serenar mi marcha,
te ofreces como mi descanso,
me invitas a escuchar
palabras de vida y de paz.
Entonces, casi sin darme cuenta,
ansío tu amor que me seduce
hasta poder entrar y salir de ti.

193. “Padre”
Semana 27 Miércoles A (otra)

Padre, me gusta
llamarte Padre,
y me gusta sentirme
hijo amado y buscado
en mis caminos inciertos
y tumultuosos de mi vida.
Me sabe a pan y a vida,
me sabe a amor y empuje,
a libertad y a fuerza,
a compañía infatigable
y fiel en mis distancias.
Sí, me gusta llamarte Padre,
y saberme hijo,
y sentirme hermano.

194. “Vas conmigo”
Semana 28 Sábado A

Nado entre luces y sombras,
atravesado a veces por esas
corrientes frías que rompen
la calidez alcanzada
y alteran su agradable armonía.
Camino en la incertidumbre
de una senda que, en un momento,
puede alterar bruscamente el rumbo
sin saber seguro a dónde te lleva.
E inmerso en esa realidad,
que a veces me inquieta,
sólo me queda la certeza
de que tú siempre vas conmigo
y me conduces a mi destino.

195. “La belleza de tu amor”
Semana 28 Viernes A

Soy tu hijo, Señor,
a veces indefenso,
como un gorrioncillo
ante el poder del mal,
que pisa con su fuerza
y sin misericordia.
Soy tu hijo, y sé cierto
que velas por mí
para que mantenga firme
el empeño de mi esfuerzo
para recrear el bien,
apoyado firmemente
en la fuerza de la esperanza,
en la belleza de tu amor.

196. “Fuerza mi puerta”
Semana 28 Jueves A

Fuerza mi puerta, Señor,
no tengas miedo
en echarla al suelo;
tal vez me da miedo,
pero lo deseo
porque te deseo.
Abre mis límites estrechos
y déjame sorprender
por la riqueza de tu amor,
por todas esas posibilidades
que aún no he descubierto
pero que están en mí
porque son tuyas.
Fuerza mi puerta, Señor,
sin miedo aunque yo lo tenga,
porque detrás de ella
sé que está mi tesoro.

197. “Gotas de bien”
Semana 28 Miércoles A

Has venido a tocar
nuestra realidad,
grande o sencilla;
a poner gotas de bien
en nuestros gestos,
y a generar una corriente
de frescura de vida
que construya la historia
de tantas formas herida.
Has venido a derrumbar
mis constantes muros
para darnos la mano
y caminar unidos.

198. “Me quieres limpio”
Semana 28 Martes A

Me quieres limpio
por fuera y por dentro.
me quieres transparente,
capaz de mirar a los ojos
y de decir lo que siento.
Y en ese empeño pongo
mi ilusión y mi fuerza,
sabiendo que eres tú
quien me empuja y apoya.

199. “Eternamente”
Semana 28 Lunes A

Tú eres el gran signo,
el gran milagro
de un Dios empeñado
en amar incansablemente,
eternamente,
mientras nosotros lo limitamos.
Eres el signo de una realidad
que nos invitas a abrazar
y a convertir en vida,
mientras nos desvanecemos
en las torpezas de nuestro yo
corto de miras y cerrado,
que nos daña y nos rompe.
Eres el signo que me invitas a mirar
para alzar la vista y abrazar
todas mis ansias de paz.

200. “La fuerza de tu vida”
Semana 29 Sábado A

Qué ha pasado en mi interior
que parece que se seca.
Qué ha pasado para que mis frutos
apenas sean visibles
y mis hojas se marchiten
y mi esperanza se diluya.
Qué ha pasado para que
no me deje trabajar por ti
y mi tierra se endurezca.
Y en esas preguntas
sin aparente respuesta,
tú sigues cultivando mi tierra,
empeñado en ablandar mi suelo,
en regarme con la fuerza de tu vida,
para que de mi corazón rebrote
la fuerza regeneradora de mi vida.

ÍNDICE DE ORACIONES

101. Mi paz y mi sosiego
102. Somos tus hijos
103. Tu deseo y el mío
104. Soledad
105. Puedo crecer
106. Habla de amor
107. Como un pajarillo
108. Misericordia entrañable
109. Acercarme a ti
110. Tu mano tendida
111. Apoyarme en ti
112. Construirme
113. Desde dentro
114. Manos de Dios
115. Atráeme
116. Tu sueño
117. Paisajes de libertad
118. Enséñame
119. Mi hermano
120. Como novio enamorado
121. Sentarme a tu mesa
122. Tu viña. Señor
123. Seguirte
124. Mar adentro
125. Deseo
126. Me amas
127. Como un eco
128. Tu invitación
129. Esperando en mí
130. Paz y alegría
131. Vigila
132. El espejo de tu luz
133. Levantar la mirada
134. Enséñame
135. Ser fiel
136. Tu venida
137. Tú
138. Tu belleza
139. Mi único, Señor
140. Como novio enamorado
141. Saltar contigo
142. Vienes conmigo
143. Vienes conmigo
144. Presencia amorosa
145. Tu amor
146. Tu alegría
147. Dejarme seducir
148. Estás ahí
149. Saber a ti
150. Tu luz
151. Eres el bien
152. Aprender a reír
153. Vienes conmigo
154. Quiero que seas
155. Firme
156. Es tu amor
157. Caminos nuevos
158. Como una flor
159. Penetra en mi tierra
160. El amor eres tú
161. Aliento de vida
162. La sinfonía de tu amor
163. Ir contigo
164. Eres un regalo
165. Me aferro
166. Manos y labios
167. Me acoges
168. Rostro verdadero
169. En tus manos
170. Tu fuerza
171. Quiero verte
172. El oasis de mi vida
173. Agua fecunda
174. Tu luz
175. Necesito y quiero
176. Hacedor de bien
177. Eres
178. Vivir
179. Contágiame
180. Dentro de mí
181. Eres, Señor mi paz
182. Quiero seguirte
183. Tu fuego
184. Esconderme en ti
185. Tu luz
186. Me llega
187. Si puedo
188. Cada día
189. Signo de tu presencia
190. Eres manantial
191. Empeño incansable
192. Mi descanso
193. Padre
194. Vas conmigo
195. La belleza de tu amor
196. Fuerza mi puerta
197. Gotas de bien
198. Me quieres limpio
199. Eternamente
200. La fuerza de tu vida
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