201. “Mi momento”
Semana 29 Viernes A
Es hoy, Señor,
es hoy mi momento,
mi momento de vivir
y de poner vida.
Momento de abrirme a ti
y dejar que entres en mí
para sorber la fuerza
de tu amor regalado
y volcarlo convertido
en gestos de bien.
Es el momento de
gritar que estás presente
para enseñarnos a mirar
y a construirnos.
Es mi momento, Señor,
y no quiero que se pierda,
porque en este hoy
está también mi mañana.
202. “Abrazo de Dios”
Semana 29 Jueves A
Has venido a unir,
a rescatar lo que
parece perdido,
a salvarnos de nuestros
empeñados vacíos y
dolores absurdos
e innecesarios.
Has venido a prender
fuego de amor
que purifique
nuestras heridas,
a ofrecernos una paz
asentada en el corazón,
y hacer posible el deseo
de una fraternidad ansiada
y de una humanidad,
reencontrada y trabajada,
en el abrazo de Dios.
203. “Confiando en mí”
Semana 29 Miércoles A
Has confiado en mí, Señor,
has puesto en las manos
de mi vida una tarea,
y esperas mi respuesta
fiel e ilusionada.
Soy capaz de construir
y también de destruir;
capaz de amar y de odiar,
capaz de acariciar o golpear,
de aprovecharme o de servir
Y en el riesgo de esa libertad,
acogida o despreciada,
sigues confiando en mí.
204. “Trabájame”
Semana 29 Martes A
Señor, trabájame,
haz en mí tu obra.
Que mi tesoro interior
fluya como una fuente
y haga reverdecer
los secos espacios
que pueblan mi historia.
Sigue recreando mi persona,
sigue soplando tu aliento
cargado de ansias de vida
que mantienen vivo
mi cuerpo y mi espíritu,
hasta que tú vengas
a completar mi obra.
205. Apoyado en ti”
Semana 29 Lunes A
Abrir los ojos para ver e
impedir que el corazón
se endurezca y se seque.
Mirar a mi alrededor
para poner mi mano
y regalar mi tiempo.
Ser un foco de esperanza
que apoyado en ti
reduzca el poder de las sombras
y vislumbre un amanecer.
Soñar sueños de vida
que despierten cada mañana
la fuerza buena de mi ser.
206. “En tu orden”
Semana 30 Sábado A
Suena tan mal, Señor,
eso de ser el último,
suena a perdedor.
Pero puedo cambiarlo,
y descubrir el deseo
de ser el primero, sí:
El primero en servir,
en tender mi mano;
el primero en amar,
en acercarme al otro
y en acariciar.
Porque es así en tu orden,
el ultimo para servirme
el primero para servir.
207. “Has tocado mi vida”
Semana 30 Viernes A
Has tocado mi vida, Señor,
y has puesto en ella
un rayo de luz y de esperanza.
Has despertado mis sueños,
me has abierto un horizonte
en medio de mis sombras,
y me has enseñado a mirar
desde lo más profundo de mí.
Y aunque todavía mis pasos vacilen,
un nuevo aliento me empuja,
y un anhelo de humanidad
se empeña en arraigar en mí.
208. “Calor y fuerza”
Semana 30 Jueves A
Hoy, mañana y pasado,
mi vida entera quiere girar
en torno a ti, Señor.
Quiero cobijarme en ti,
no para esconderme y huir
sino para recibir tu calor
y experimentar tu fuerza.
Calor y fuerza de un amor
que se explaye y se derrame
donde se enfría la vida
y se pierde la esperanza.
Hoy, mañana y siempre.
209. “Apoyado en ti”
Semana 30 Miércoles A
Tal vez avance poco
pero quiero empujar.
Quiero empujar
lo que hay en mí,
todo lo que anhelo,
aquello que sé
que me ayuda a crecer,
todo lo que ilusiona
el camino de mi vida,
y que me acerca a ti.
Tal vez mi fuerza es poca,
pero apoyado en ti
es suficiente para avanzar,
para buscar y para alcanzar
la esperanza que vibra en mí.
210. “Ayúdame a crecer”
Semana 30 Martes A
Ayúdame a crecer, Señor,
que no me pare pensando
que ya tengo hecha la tarea;
que sienta ese anhelo
de descubrirme entero
y de descubrirte a ti,
con ese empeño del que
quiere alcanzar la meta
que todavía no ve,
como la cima de una montaña,
pero a la que hay que llegar,
aunque sea con pasos torpes,
esforzados y doloridos.
Ayúdame a crecer, Señor,
dejándote crecer en mí.
211. “Ser Hombre”
Semana 30 Lunes A
Se empeñan en que mire abajo
pero quiero mirar hacia arriba.
Muchos pretenden doblegarme
y convencerme de que no hay nada,
ni siquiera puertas ni ventanas,
y que el horizonte está cerrado.
Pero quiero caminar hacia la luz,
poder abrirme a la esperanza;
quiero soñar sueños de vida,
y creer que el hombre es bueno,
y que también la vida es buena,
porque hay un Dios que es bueno.
Aunque el mal se clave en mis entrañas
quiero levantarme y mirar de frente,
quiero expresar y vivir mi dignidad,
quiero que me dejen ser Hombre.
212. “Estás ahí”
Semana 31 Sábado A
Qué difícil es encontrarme conmigo
cuando no me encuentro contigo.
Qué complicado es ser trasparente
si me empeño en cerrarme en mí.
Qué triste no poder ser yo mismo
si se me obliga a ser como todos;
y qué hermoso es, Señor,
poder entrar en el templo de mi interior
para regar mis semillas de bien,
y sentir que pueden florecer en mí
los gestos trasparentes de la vida,
sencillamente, porque tú estás ahí.
213. “Amor que se derrama”
Semana 31 Viernes A
No se improvisa el bien,
el bien se construye,
se construye desde ti,
apoyado en tu palabra,
en tu palabra de vida,
pegado a tus gestos,
tus gestos de amor,
de amor que se derrama
como el aroma de perfume
que pegado al cuerpo,
se hace parte de mí.
214. “Sal a mi encuentro”
Semana 31 Jueves A
Sal a mi encuentro, Señor,
no dejes que me pierda,
ni que me deje engañar
por voces que no son limpias,
por palabras que prometen
lo que no pueden dar.
Sal a mi encuentro sin miedo,
aunque no sepa reaccionar,
aunque me pueda resistir,
aunque vuelva a huir.
Sal a mi encuentro porque
quiero llenar mi corazón de vida.
215. “Desde ti”
Semana 31 Miércoles A
No puedo descubrir mi riqueza
si tú no estás frente a mí.
No puedo descubrir el camino
si no sé a dónde tengo que ir
ni qué pasos tengo que seguir.
No puedo mirar a mi alrededor
con ojos transparentes
si no hay una luz que ayude a ver
mucho más de lo que percibo.
Y en esa realidad de mi todo
percibo que todo arranca de ti,
y que sólo desde ti me conozco
y, al mismo tiempo, me construyo.
216. “Acogerte”
Semana 31 Martes A
Acogerte en todo mi ser,
dejar que fluya en mí
la belleza de tu vida
que quiere derramarse
como la alegría de una fiesta
que refuerza los lazos
de la amistad compartida.
Ayudar a los sueños
a hacerse realidad
y contagiar deseos de paz.
217. “Salir de mí”
Semana 31 Lunes A
Salir de mí y asomarme
al corazón hermano,
al corazón del hermano herido
que me tiende la mano
en el silencio de su vida desgarrada.
Salir de mí y asomarme
a mi propio corazón,
también herido por estar cerrado,
por no tener el valor de abrir los ojos
y extender las manos.
Salir de mí para mirarte de frente
en los ojos del hermano,
y poder descubrir dónde está
la verdadera fiesta del corazón.
218. “Eres mi Padre”
Semana 32 Sábado A
Sé que no eres sordo
a mis gritos de dolor.
Aunque todo se oscurezca
y sienta que no hay salida,
y se resquebraje mi espacio,
sé que mi palabra te llega
y que tu amor me alcanza.
Tengo la certeza de que tú
no eres mi juez,
eres mi Padre y me salvas.
219. “Misterio de esperanza”
Semana 32 Viernes A
Misterio de la vida
que nos adentra
en el pozo profundo
de nuestra historia.
Misterio de esperanza
que nos otorga horizonte
donde parece que ya
nada puede existir.
Abrazo de un Padre
que descubre a su hijo
su tesoro interior
y que fiado en él
se lanza al abismo
de la vida.
220. “En la sima de mi ser”
Semana 32 Jueves A
Entrar dentro,
en la sima de mi ser;
descubrir ese misterio
cargado de sorpresas,
incertidumbres y certezas,
de oscuridad y de belleza,
que se afianzan en ti.
Dejarme sorprender
por los torrentes de vida
que me atraviesan,
y respirar el sosiego
misterioso de tu paz
que, sin verte,
me dice que tú estás.
221. “Sé que me amas”
Semana 32 Miércoles A
Gracias porque me tiendes
tu mano amiga.
Gracias porque en el silencio
de mi camino,
de ese camino que es sólo mío,
ese aparente silencio me adentra
en el misterio de mi existencia,
y vislumbro siempre el calor
de una respuesta que me acoge
y me sobrecoge,
hasta hacerme sentir que no estoy solo.
Gracias, Señor, porque sé
que tu vida acompaña a la mía,
y, aunque no lo entienda,
sé que me amas.
222. “Me enriqueces”
Semana 32 Martes A
Tú no me empobreces, Señor,
tú me enriqueces
y me descubres la grandeza
de mi ser en ti y desde ti.
Eres tú quien abre mi corazón,
el que lo humaniza cada día
hasta convertirlo en tesoro
que se comparte y se regala.
Eres tú quien me descubres hijo
y quien me va adentrando
en una historia inacabable de amor.
223. “Historia de amor”
Semana 32 Lunes A
Saber captar la belleza,
la delicadeza de una flor,
la emoción de un amanecer,
la armonía del canto de un pájaro,
las lágrimas o las sonrisas
de quien pasa a mi lado
en la historia de mi vida.
Poner calor a la existencia
y trabajar la fuerza del bien,
sabiendo que tú estás siempre ahí,
componiendo una historia de amor.
224. “Manos de Padre”
Semana 33 Sábado A
Mi dignidad se apoya en ti,
mi realidad se completa en ti,
y en ti construyo mi esperanza.
Esa esperanza que capacita
y enriquece mi existencia
porque le ofrece una energía
que es más fuerte que yo,
y me descube la grandeza
desbordante de mi ser,
salida de tus manos de Padre.
225. “Pendiente de ti”
Semana 33 Viernes A
Pendiente de ti, Señor,
pendiente como un niño
de los ojos de su madre,
para sentir ese calor
que hace sonreír
y esponja el corazón.
Pendiente de tus labios,
de tu palabra viva y fresca
que despierta mis sentidos
hasta convertirlos en gestos
de cercanía y de amor.
226. “Tu corazón humano”
Semana 33 Jueves A
No, no eres impasible,
tu corazón no es etéreo,
es divino,
por eso es tan humano,
igual que el nuestro,
y no lo hemos descubierto,
Corazón divino y humano
envuelto en cielo
y en tierra de amor,
por eso ríe y llora,
por eso vive y vivifica.
Tu corazón humano,
mi corazón divino.
227. “Cada día”
Semana 33 Miércoles A
Hay que construir cosas
pero antes que nada
hay que construir la vida.
Descubrir que ésa es
mi tarea esencial, sin la cual
todo se queda a medio camino,
sin terminar de saber
quien soy realmente yo,
qué significa mi vida y mi persona
y qué sentido tiene lo que hago.
Sí, tengo que construir y construirme
y sé que a eso me llamas cada día
con los dones que has puesto en mí.
228. “Quédate”
Semana 33 Martes A
Entra, Señor,
entra en mi destartalada casa,
aunque esté muy adornada;
entra, toma posesión de ella,
y quédate, quédate siempre,
ilusionando mi camino,
con la puerta del corazón
siempre sensible y abierta,
soltando todo el lastre
que me retenga, que me cierre
en un mundo artificial
y muchas veces indiferente.
Entra y quédate
para que descubra mi libertad.
229. “Tu luz”
Semana 33 Lunes A
No quiero vivir sentado,
ni cegado ni paralizado,
quiero correr aunque no vea,
o mis piernas no respondan.
Quiero que mi corazón siga vivo
descubriendo tu paso en mi vida,
sintiendo que tu luz
no puede apagarla nadie,
y que tu esperanza es camino
que nada ni nadie puede cerrar.
Quiero vivir de pie, levantado,
con la mirada elevada,
con mi corazón erguido,
hecho de amor humano y divino.
230. “Fuerza de vida”
Semana 34 Sábado A
Todo en ti es fuerza de vida
que te empeñas en volcar en mí.
Fuerza de vida que arranca
el motor de mi existencia
hasta descansar en ti.
Manantial inagotable,
de un anhelo de esperanza
que nadie puede agostar
porque arranca y desemboca en ti.
231. “Armonía”
Semana 34 Viernes A
Pongo mis ojos en ti,
y en medio de tantas
incertidumbres
mi corazón se serena.
En ti encuentro sentido
a mi torpe caminar,
y se refuerzan mis pasos
en medio de las sombras.
En ti la vida se hace armonía
que hay que aprender a leer
para palpar su sentido.
232. “Tu nombre”
Semana 34 Miércoles A
Tu nombre, Señor,
me suena a vida
cargada de esperanza;
a plenitud de vida
fruto de tu amor
volcado y derramado
sin guardarte nada.
Tu nombre, Señor,
me suena a paz
que acaricia y
serena el corazón.
Tu nombre, Señor,
santificado sea.
233. “Es tu luz”
Semana 34 Martes A
Son mis sombras
las que iluminas
con tu luz
y descubre la verdad
de mis mentiras.
Es tu luz
la que despierta
mi esperanza adormecida
y pone mi corazón alerta.
Es tu luz que a veces me molesta
pero me encamina sin miedo
hacia la meta.
234. “Todo, Señor”
Semana 34 Lunes A
Todo, Señor,
como no darte todo
cuando tú lo has hecho.
Me has dado la vida,
la tuya y la mía,
y tu don se ha hecho
don en mí.
Vida regalada
para que regale vida.
Mano tendida
que acaricie con ternura
tanto desaliento,
empezando por el mío.
Todo en ti y desde ti.
Todo, Señor.
235. “Creado libre”
Semana 1 Sábado B
Vienes a levantarme,
no me quieres doblegado,
ni pegado ni atado.
Me has creado libre,
libre para el bien,
para la bondad,
para dar cabida al amor
que rompe barreras
en mi ser de barro.
Me has hecho hombre
de corazón erguido,
y de pie ennoblecido
236. “Tu palabra”
Semana 1 Viernes B
Necesito tu palabra,
esa palabra que me abre
paisajes nuevos
en mi páramo desierto.
Palabras que rompan
tantos silencios vacíos
y tantos oídos sordos
que prefieren no oír
porque tu palabra quema.
Necesito y quiero
tu palabra llena de vida,
de anhelos y sueños,
de fuerza que se descubre,
de amor que se desvela.
237. “Confiando en ti”
Semana 1 Jueves B
Dirijo mis pasos,
lentos y temerosos
y, al mismo tiempo,
esperanzados,
hacia ti, Señor.
Te busco y retrocedo,
en una especie
de juego conmigo mismo
que no domino
queriendo cogerlo todo,
sin saber aferrarme a ti.
Y sales a mi encuentro,
esperando ver
mi mano tendida,
confiando en ti.
238. “Cógeme, Señor”
Semana 1 Miércoles B
Cógeme, Señor,
y no me sueltes.
Agarra con fuerza
este corazón que se desliza,
a veces en contra suya,
y necesita calor y fuerza.
Cógeme, sin miedo,
y enséñame caminos de vida,
cantos de esperanza,
posibilidad de sueños
irrealizables
que me sorprendan,
porque no caben en mí,
pero sí en ti.
Cógeme, Señor, de la mano,
para que camine contigo
y aprenda de ti.
239. “Poner vida”
Semana 1 Martes B
Quiero vivir y poner vida;
quiero sembrar semillas
de paz y de bien,
y poner gotas de bondad
en todos mis gestos.
Quiero que mis brazos
se extiendan al otro
y que mi corazón se ablande
para dar cabida a la esperanza.
Quiero descubrir esa fuerza,
que es mía y tuya en mí,
que me haga constructor
de lo mejor que has puesto
en la realidad profunda de mi ser.
240. “Amor desbordado”
Semana 1 Lunes B
Agua derramada,
Espíritu volcado,
fuego prendido
que no se apaga.
Amor desbordado
de un Dios ofrecido
en su Hijo amado
y que en él me abraza
para hacerme también hijo.
241. “Has salido de ti”
Semana 2 Sábado B
Has salido de ti
para entrar en mí;
has desafiado la lógica
en aras del amor;
has roto nuestros esquemas
cortos e interesados,
para mostrarte un Dios
humano y humanizador,
abriendo esperanzas de dignidad
que hablan de mi grandeza,
que nadie valora,
de mi realidad divina,
que nadie entiende.
Sí, has salido de ti,
y nos has asustado
con la fuerza de tu cercanía.
No eres un dios normal,
estás al lado del hombre,
curando sus heridas,
acompañando mis pasos,
cantando canciones de vida;
sin remedio,
eres un Dios loco de amor.
242. “Tu llamada”
Semana 2 Viernes B
Me ha llegado tu llamada,
no sé bien cómo
porque no la esperaba;
pero has tocado la aldaba
de mi puerta cerrada
porque poco tenía que esperar.
Y al entreabrir he sentido
una bocanada de aire fresco,
y un calor que estremecía
mi vida adormecida.
Y un rayo de esperanza
ha iluminado la certeza
de una aventura sin fin.
243. “Mano firme y susurro”
Semana 2 Jueves B
Has entrado en mi vida,
en mi carne herida,
y has puesto en ella
una caricia de vida
que pone paz en mi dolor.
Eres mano firme y susurro
que sostiene y empuja
mis pasos indecisos,
y hacen fuerte mi fragilidad.
Eres esa luz que en la penumbra,
mantiene iluminada
esa parte oscura de mi vida
y de la historia que no despierta,
porque le asusta la fuerza
revolucionaria del amor.
244. “Estás ahí”
Semana 2 Miércoles B
Has extendido tu mano,
has volcado todo tu ser
en cada uno de nosotros,
y estás ahí amándome,
en el silencio de mi dolor
o en mi grito declarado;
velando mi ser de hijo
que agarras con tu mano,
inmerso en el misterio
de esta existencia limitada
que creo que tú conduces
con el susurro íntimo del amor,
que se me escapa,
pero que sana mi interior.
245. “A nuestro lado”
Semana 2 Martes B
Tú me conoces, Señor,
me has tejido
en los deseos de tu amor;
me has soñado tan humano
que me has dibujado
con tu imagen divina,
y así has volcado en mí
la belleza de un mundo,
de una existencia,
y de unas relaciones,
que construir humanizadas.
Y gritas y defiendes mi derecho,
frente a los ladrones
de sueños y esperanzas,
que han perdido su horizonte.
Mientras, tú sigues ahí firme,
siempre a nuestro lado.
246. “Eres novedad”
Semana 2 Lunes B
Ensanchas el corazón
y tu palabra sigue siendo
palabra cargada de vida,
de esperanza insobornable,
de sueño hecho realidad
en lo íntimo de todo corazón
que no se quiere rendir.
Eres novedad desconcertante,
anhelo de una realidad despierta,
vino nuevo que alegra,
no que adormece los sentidos;
aroma de una humanidad
capaz de reencontrarse
con la fuerza de su propio amor.
247. “Tu presencia”
Semana 3 Sábado B
Tú vienes en mi barca,
a veces, parece que duermes,
y el vértigo me puede,
y todo se me viene abajo;
pones a prueba mis seguridades,
y me invitas a confiar en ti.
Tu silencio me asusta,
y escucho los chirridos de mis miedos,
pero tú estás conmigo, atento;
y, aferrado a esa certeza,
escucho el latido de tu presencia
callada, pero firme y cierta.
248. “Hay futuro”
Semana 3 Viernes B
Es tu semilla, Señor,
es tu vida derramada,
capaz de germinar
en mis entrañas,
hasta sorprenderme
con ese fruto
que no esperaba.
Es tu semilla,
potencia de vida,
fuerza de amor,
deseo sin fin,
esperanza cierta
de que hay futuro
que enraíza hoy.
249.“Dejar que entres”
Semana 3 Jueves B
Abrir los ojos
para ser yo mismo;
caminar a mi paso
y a mi destino querido,
buscado y trabajado.
Mantener viva la llama
de una vida conquistada
en la trama de cada día,
para hacerla mía.
Dejar que entres tú
y abras mis ventanas
para que tu aire fresco
reviva mi esperanza.
250. “No dejes de salir”
Semana 3 Miércoles B
No dejes de salir,
no dejes de lanzar
tu semilla de vida;
no dejes que se apaguen
mis mejores deseos,
ni que se bloqueen
o distorsionen,
todos mis anhelos.
Tú estás ahí,
te has quedado,
y sigues sembrando
y esperando
mi respuesta.
Y sé que un día,
con tu empeño y mi trabajo,
ilusionado y esforzado,
recogeré mi cosecha.
251. “Desde ti”
Semana 3 Martes B
Cumplir, hacer, realizar,
encarnar mis sueños,
dar peso a mis anhelos
para dejar que tomen forma
y se conviertan en gesto,
en caricia de vida,
en medio de mis sombras.
Dejar que fluya desde ti
ese rayo de luz
que me permite intuir
que hay vida
y que merece la pena
ser vivida, recreada,
con todo mi empeño,
en cada despertar.
252. “Estás ahí”
Semana 3 Lunes B
Desde mi barro
elevo mi mirada
para descubrir
ese resquicio de luz
que me mantiene vivo,
y que me recuerda
que el camino no se cierra
cuando tú entras en él.
Levanto mis manos,
como un náufrago
que quiere agarrarse
a una tabla de salvación
cuando ya no queda nada.
Y tú estás ahí,
extendiendo tu brazo,
tomando mi vida,
salvando mis retazos,
recomponiendo mi esperanza.
253. “Estar contigo”
Semana 4 Sábado B
Necesito estar contigo,
necesito parar mis pasos
y serenar mi ritmo.
Ponerlo a la voz de tu arrullo
y dejar que cante el silencio
y el susurro suave de tu amor.
Necesito saberme a tu lado,
¡solo!
para que te respiren mis poros,
y sentir que me posees
y que te poseo,
llorar y reír juntos,
para hacer que ese encuentro
siempre sea fecundo.
254. “La voz el bien”
Semana 4 Viernes B
Levantar la mirada para ver,
dejar que la realidad
me llame y me interpele;
dejar resonar la voz del bien
que me reclama dignidad,
que defiende la vida,
que tiene mirada limpia
y me trabaja por dentro
para darme forma,
para dejarme ser yo,
para mirarte en ti
y dejarme hacer.
255. “Construir mi historia”
Semana 4 Jueves B
Siempre hay algo que cambiar,
pero yo quiero cambiar el corazón,
darle una vuelta de calcetín
para que se envuelva en torno a ti,
como arropándote y queriéndome arropar,
y dejar que el calor de tu amor
mantenga viva mi llama de vida.
Construir mi historia esperanzada
convencido de que en mí hay más,
porque tú te has hecho presente;
porque empujas mis pasos,
porque caminas conmigo,
porque mi vida es tuya y mía,
porque tú la estimulas y cuidas,
porque yo la pongo en tus manos.
256. “Estás ahí”
Semana 4 Miércoles B
No puedo abarcar
tu misterio de amor,
sólo sé que estás ahí
y me sorprendes,
escondido y desvelado,
conocido y desconocido,
presente y ausente,
palabra y silencio.
Pero siempre proyectando
tu fuerza de vida
que quiere impregnar
todos mis proyectos.
Y quiero dejarme sorprender,
dejar que penetres en mí,
y sentir que ahí se apuntala
mi presente y mi futuro.
257. “Sí a la vida”
Semana 4 Martes B
Sí a la vida, Señor,
a esta vida que tú
has puesto en marcha
y que no quieres que pare,
por eso la has hecho eterna;
por eso, la anhelamos
y la lloramos cuando
se nos va de nuestro lado,
aun sabiendo que la encontramos.
Sí a la vida, Señor,
a toda esa fuerza de vida
que brotando de ti
has derramado en mí,
para que la cuide,
para que la extienda.
258. “Manos que aman”
Semana 4 Lunes B
Desde ti puedo caminar,
porque sé que al final
no hay muro ni precipicio;
hay encuentro y abrazo,
hay nudos que se sueltan
y cadenas que saltan
hechas añicos
por unas manos que aman.
Sé que al final hay caricia,
voz de amigo, de amado,
sosiego de una lucha
acabada y vencida por ti.
259. “Sueño de vida”
Semana 5 Sábado B
Una mano, un pan, un pez
una palabra y una caricia;
un me importas y te importo,
que nos abre puertas
y cierra grietas y dolores.
Un te quiero silencioso,
hecho de gestos de amor,
que no necesita expresarse,
sólo sentirse, encarnarse,
acercarse a la carne herida,
porque es también la mía.
Multiplicación de mi pan,
servicio divino,
sueño de vida.
260. “La fuerza de mi ser”
Semana 5 Viernes B
No me bastan las estrellas,
ni la fuerza de ese sol
que genera tanta vida;
ni me basta mirar todo ese cielo
cargado de belleza misteriosa.
Mis ansias van más allá,
a ese cielo que eres tú
de donde brota la Palabra.
La Palabra que alimenta
e ilumina la vida, mi vida;
que me introduce y me abre,
que me envuelve y me libera,
que me acalla y me hace gritar
un canto de esperanza
que me es imposible acallar,
aunque quieran acallarlo,
porque es la fuerza de mi ser.
261. “Cosecha inesperada”
Semana 5 Jueves B
Tras los anhelos
de unos torrentes
a los que no llego;
de sueños que sobrepasan
todas mis posibilidades,
que no quiero limitadas
pero que lo son,
me llegan las semillas sencillas
esparcidas por un viento de amor
que abre mis cajas cerradas.
Y en ellas se cuela su fuerza,
fuerza de vida que prepara,
sin pretenderlo ni saberlo,
lo más íntimo de mi ser,
a una cosecha inesperada,
que sólo se fragua en ti.
262. “Abrir mis oídos”
Semana 5 Miércoles B
Abrir mis oídos, Señor,
abrir mi mente y mi corazón,
para hacerlo ágil, limpio,
transparente,
capaz de acoger el bien
de donde tú lo mandes;
como unas antenas abiertas
dispuestas a recibir
la belleza de la verdad.
Abrir mis oídos y despertar
todos mis sentidos,
regalados para construir,
para buscar, para amar,
hoy, mañana, siempre,
desde ti, sin descanso.
263. “Solamente en ti”
Semana 5 Martes B
No es mi culto, Señor,
soy yo quien se vacía
cuando me distancio,
cuando dejo de mirarte,
cuando soy yo y mis cosas
las que ocupan tu lugar;
cuando ya no me fio de ti.
Y tú vienes a llenarme,
a darme sentido, a
descubrir mi verdad en la tuya,
a recuperar mi fondo
que apoyado en ti
descubre su tesoro,
su sentido y su fuerza;
y a expresarlo en un canto
gozoso a la vida que
se abre esperanzada
solamente en ti.
264. “Has tocado mi corazón”
Semana 5 Lunes B
Has tocado mi corazón
y quiero tocar el tuyo;
me conformo con una
pequeña esquina,
aún con un soplo
del aire de tu susurro.
El calor de tu aliento
que sostiene tu brasa
viva en mi interior,
y la esperanza de que
hay camino abierto,
que no son paredes y muros
los que me rodean
sino tus brazos, tus manos,
todo tu corazón volcado.
Has tocado una esquina
de mi corazón,
y necesito que lo cojas todo
y lo reconstruyas, Señor.
265. “Tu amor paciente”
Semana 6 Martes B
Quiero entenderte
pero soy yo
quien no me entiendo,
quien no soy capaz
de entrar en esas capas
internas de mi ser
donde se expresan
tantas contradicciones, que
porque me desconciertan
trato de apagar o negar.
Quiero entenderme
en esa verdad que
se me asoma y oculto
para que no moleste.
Y tú que me entiendes,
incomprensiblemente,
me sigues esperando
en tu amor paciente.
266. “Me basta”
Semana 6 Lunes B
Me basta mirar al cielo
y escrutar una sonrisa.
Me basta ver una mirada
y descubrir una pregunta
o una respuesta esperada.
Me basta ver el dolor
que no tiene respuestas,
y el que la tiene sin
que nadie responda.
Me basta mirar la historia,
la mía y la de todos,
la que me envuelve,
para ver tu grito y tu silencio,
signo de un amor que llama.
267. “Tierra nueva”
Semana 8 Sábado B
Abrir puertas,
abrir el corazón,
dejar que entre
el aire fresco de la vida,
de tu vida,
que arrastre el lastre
de mi historia seca
y la renueve.
Soltar viejas seguridades,
aunque se tambalee
mi casa de paja y barro,
y ser capaz de volar contigo
por espacios de esperanza.
Descubrir mi tierra nueva,
capaz de frutos nuevos,
y sentir que yo,
mi yo pobre y herido,
soy un horizonte abierto,
contigo.
268. “Tu paso por mí”
Semana 8 Viernes B
Qué fácil resulta esconder
la propia desnudez
en el fárrago verde
de las palabras llenas,
mientras la propia vida
pone de manifiesto su vacío.
Qué fácil volver la mirada
hacia otro lado,
y cerrar puertas,
o mantener nuestro lamento
en falsas seguridades
que nos justifican y tranquilizan.
Mientras, me sigues llamando
a descubrirme capaz de frutos,
en el tiempo,
a la vuelta de tu paso por mí,
como una esperanza tuya
que quiere impregnarse
en mí conciencia.
269. “Puedo caminar”
Semana 8 Jueves B
Descubrir que puedo caminar,
sentir que dentro de mí
hay fuerza de vida,
y luchar para que nadie
le arranque sus sueños.
Que sí, que hay nubes,
incertidumbres y miedos,
pero que hay también
una historia que construir,
un proyecto que levantar,
una esperanza que dejar
que irrumpa y empuje
esos anhelos escondidos,
que no sé cómo definir,
pero que están ahí,
pugnando por salir;
que se me ahogan dentro,
pero que cuando tu pasas
hacen añicos mis cegueras,
porque todos están ti
invitándome a seguir.
270. “Salir de mí”
Semana 8 Miércoles B
Salir de mí, Señor,
como sale el sol
cada mañana,
aunque haya nubes,
y dejar que la brisa del amor
roce mi piel
y la despierte para darse,
con la sencillez del aire
que acaricia mi rostro,
y llegue al otro hecho sonrisa,
caricia y mano tendida,
sin aspavientos, ni ruidos,
como el que no hace nada,
como esa gota de rocío
que pone frescura
y vida en los otros.
271. “Dejar y coger”
Semana 8 Martes B
Dejar y coger,
dejar que corran
las aguas turbias
que me ocultan
esa belleza profunda
de mi torrente
interior de vida.
Y coger,
aferrar fuerte,
esas luces invisibles,
que iluminan
esos deseos irrefrenables,
que sé que están ahí,
y no sé cómo darles vida.
Dejar y coger,
y tener el valor de dejarme
construir contigo.
272. “Más allá”
Semana 8 Lunes B
Quiero mirar a la cumbre
y caminar hacia ella.
Levantar la mirada
y descubrir, ¡qué sorpresa!
que hay un cielo azul
que se me abre
hacia el infinito de mi interior
en el que no estoy solo;
y que más allá
de tristezas y alegrías,
más allá
de palabras y silencios,
incluso de fracasos y desvíos,
el camino está abierto,
hay una cumbre que mirar
y un cielo abierto que me espera
latiendo dentro de mí.
273. “Te miro”
Semana 9 Sábado B
Me llega tu mirada
como abrazo íntimo
que quiere empujar
lo que soy
y me cuesta descubrir;
como esas aguas profundas
que uno tiene que excavar
hasta dar con ellas,
porque son aguas profundas,
pero transparentes,
y que son mías,
sí mías,
porque soy capaz de transparencia,
soy capaz de bien,
soy capaz de fluir como fuente,
y saciar mi sed,
y la de muchos.
Y en este desconcierto,
sorpresas de mi ser
y de tu estar en mí,
me miras y te miro.
274. “Pregunta y respuesta”
Semana 9 Viernes B
Cuántos interrogantes
se ciernen sobre la vida;
cuántas dudas de cosas claras
paralizan mis pasos
y justifican otros muchos,
hasta convertirse en trampas
que frenan mi marcha
o las llevan por caminos
que ni yo mismo deseo.
Y en ese mar revuelto
de mi propia incertidumbre,
tu voz me viene clara,
jovial y viva.
Palabra cargada
de sueños de esperanza;
palabra abierta
de horizontes limpios,
con una fuerza de amor
que predispone a descubrir
la belleza de la vida,
la grandeza de lo que soy,
el potencial de mi ser
que sólo puede arrancar de ti;
y, que sí, se convierte siempre,
en pregunta y respuesta
en vida abierta ante mí.
275. “Hacer camino”
Semana 9 Jueves B
Quiero limpiar ese espacio
de tierra donde me asiento;
cultivar las flores que crecen en él
y que tú mismo has plantado,
y dejar que exprese su belleza.
Hacer posible que ese espacio
lo llenes tú y le des tu forma,
porque sólo entonces cabrán todos,
sólo entonces podrán entrar,
en ese ámbito mío y tuyo,
la realidad herida de los otros;
sus historias fragmentadas,
también como la mía;
espacios llamados a construirse,
también conmigo,
con mi amor desperdigado y herido,
pero queriendo hacer camino
siempre desde ti y contigo.
276. “Déjame”
Semana 9 Miércoles B
Sí, déjame un horizonte abierto;
déjame ver el azul de un cielo
que me aleja de la negritud
de muchos nudos de mi historia.
Déjame sentir que hay un futuro,
que yo no puedo inventar
porque que es fruto de tu amor,
de un amor que me desborda,
porque brota de la fuerza de la vida
que arranca y confluye en ti.
Sí, déjame un horizonte abierto,
en el que pueda alcanzar, por fin,
mi plena realidad humana
germinada y culminada en ti.
277. “Eres la Vida”
Semana 9 Martes B
Te debo todo, Señor,
mi vida pende de ti
porque eres la Vida
y lo sustentas todo;
no como quien domina
sino como el que libera,
para que la fuerza de la vida
fluya en toda su belleza
y se manifieste en mí
como potencia de amor,
como horizonte de plenitud
que señala esperanzado
el amanecer definitivo
del ser humano que hay en mí
y que culmina en ti.
278. “Calor y color”
Semana 9 Lunes B
Soy yo el creador
de mi historia
convertida en tarea o
truncada por mi cobardía.
Historia que quieres que abra
con un horizonte azul
que ilumine mis oscuridades
y confirme que hay calor y color
en mi interior.
Que todos esos sentimientos
que pujan con fuerza en mí,
expresan anhelos de vida.
Que sí, que soy eterno,
aunque no entienda cómo,
que hay en mí una fuerza,
que no es mía
pero que está en mí,
y apuesta por mí,
con la fuerza de la vida
y la belleza del amor.
279. “Empujando novedad”
Semana 10 Sábado B
Cuantas veces mis palabras
se han estrellado
contra el muro de sí mismas,
y han dejado un halo
de desconcierto en mi interior
desde el cual me desconozco,
o me llego a hacer
común visitante establecido,
sin que nada se altere en mí.
Pero tú llegas empujando novedad,
anunciando libertad y frescura,
posibilidad siempre abierta
de la hechura de mi ser,
porque está inserta en mí,
y así me desvelas
en mi raíz y en mi camino.
280. “Grito de amor”
Semana 10 Viernes B
No, no son las piedras del camino
las que dificultan mi paso,
es mi propio corazón
el que fácilmente se arredra
o se justifica y acomoda,
y desdibuja mi horizonte.
Y sin embargo, en él mismo
late la fuerza capaz de empujarme,
y desbrozar mis espacios marchitos.
Así me quiero asomar expectante
a su interior esperanzado
empujado por tu grito de amor.
281. “Tu voz”
Semana 10 Jueves B
Es tu voz firme y suave,
el eco repetido de un grito
o de un susurro que,
como una melodía de sentidos,
quiere conducir mis pasos
en relaciones de armonía
que tienden puentes
y anudan lazos.
Y envuelto en tantos ecos,
distorsionados,
que me extienden
sus rotas manos,
quiero dejar que el tuyo
envuelva y guíe mis pasos.
282. “Corazón grande”
Semana 10 Miércoles B
Quiero mantener
despierto el corazón,
sensible y atento,
capaz de otear
el horizonte que le rodea
y de latir emocionado
ante el dolor y la alegría.
Corazón vivo e ilusionado,
empeñado en hacerse
cercano y humano.
Corazón grande
de gestos pequeños,
pero portador de vida,
de sueños y deseos,
de empeños compartidos.
Corazón grande
por hacerse pequeño.
283. “Retazos de bien”
Semana 10 Martes B
Que no se apague mi luz,
ni se vuelva sosa mi esperanza.
Que se pueda otear el horizonte
de mi ser en el que habitas,
y en su ascenso lento
se pueda intuir el deseo
que encauza mis pasos hacia ti,
hasta que mis gestos,
pequeños, pero míos,
buscados y queridos,
trabajados y soñados,
dejen traslucir y concretar
retazos de bien.
284. “Sinfonía de mi plenitud”
Semana 10 Lunes B
Cuando la vida me cierra el paso,
cuando no hay más horizonte
que un muro de inhumanidad
rompiendo los hilos de mi historia,
transgrediendo mi dignidad,
y sólo aparece el muro de la muerte,
tú estás ahí abrazando mi dolor,
actualizando tu cruz,
volcándome tu amor invisible.
Amor que en el silencio
salva el sentido de mi ser
y de mi historia ahogada,
y que sólo en ti mantiene
la verdad de lo que es,
y nada ni nadie puede anular,
hasta poder cantar un día
su dicha auténtica y definitiva,
que estaba escrita ya
en la sinfonía de mi plenitud.
285. “Empeño de amor”
Semana 11 Sábado B
Hay belleza en una flor,
en todo este cosmos
que nos has dejado
y que nos desborda,
en lo pequeño y en lo grande.
Pero hay más belleza,
tal vez muy escondida,
pero la hay,
en cada corazón humano,
y hasta en cada rostro
desfigurado.
Porque en él has puesto
potencial de dignidad,
imagen divina,
aunque se pisotee,
horizonte abierto que,
aunque cerremos su puerta,
siempre estará ahí, tras ella,
esperando nuestra respuesta.
Belleza profunda,
humanidad abierta,
verdadero vestido y alimento
de nuestro ser personas,
empeño de amor de tu corazón
en nuestra historia.
286. “Tu cielo en mi cielo”
Semana 11 Viernes B
Sé que mi tesoro
está dentro de mí,
perecedero o eterno,
pero soy yo
quien lo alimento,
quien le doy forma
y lo defino y lo nombro.
Tesoro de oro o de paja,
de roca o de viento,
perecedero o eterno.
Y en ese ir y venir,
de tesoro a tesoro,
del todo a la nada,
de la muerte a la vida,
me miro hacia dentro,
tu cielo en mi cielo,
y descubro muy claro,
dónde está mi tesoro.
287. “Estar contigo”
Semana 11 Jueves B
Por qué me cuesta
estar contigo
si de verdad te quiero.
Y me pregunto
si son sólo palabras
y sentimientos
que se lleva el viento,
y que prefiero verte
de prisa y de lejos.
Pero tú te acercas
y llamas a mi puerta,
un tanto entreabierta,
y en su resquicio te cuelas
para llamarme y llenarme,
para tocar mis sentidos muertos,
para despertar mis sueños,
para construir juntos tu Reino.
288. “Mi fuente”
Semana 11 Miércoles B
No, no tengo miedo
a entrar dentro de mi fuente,
a hincar mis raíces en tu tierra,
y palpar el silencio donde crece
el misterio de la vida,
de mi propia vida
buscada y anhelada.
Y en ese encuentro callado,
como en un seno materno,
se tejen los hilos de mi historia,
que al hacerse camino
se harán testigos de tu presencia.
289. “Corazón de padre”
Semana 11 Martes B
Puedo mirarte
como a un desconocido,
o dejar que algo vibre
dentro de mí
cuando descubro
que tú estás ahí,
tratando de empujar mi historia,
dibujando espacios
donde todos cabemos,
rompiendo nudos que nos atan
y creando lazos que nos liberan.
Y en esa realidad soñada,
anclada en tu corazón de padre,
se me abre un horizonte,
aunque sea lejano,
pero posible,
porque tú lo alientas
y yo lo ansío.
290. “Tener valor”
Semana 11 Lunes B
Hay que tener valor
para cortar los lazos
que nos hieren.
Hay que tener valor
para frenar las corrientes
que arrastran nuestra voluntad
y nos impiden ser dueños
de nuestros sueños.
Hay que tener valor
para destapar nuestros miedos
y creer en lo que somos.
Hay que tener valor
para defender nuestra dignidad
y creer que tú
la construyes y mantienes.
291. “Tu ternura”
Semana 12 Sábado B
Has entrado en mi casa,
no podías esperar,
para decirme que me amas,
para hablarme al corazón,
y despertar mi fuerza.
Esa fuerza escondida
que me cuesta descubrir
y que yo mismo oculto
entre mis quejas de ti.
Y es tu ternura la que
me pone en movimiento,
la que me levanta,
la que me dice que estoy vivo,
la que encarna mi palabra
y busca hacerla fecunda
porque tú la alimentas.
292. “Si tú quieres”
Semana 12 Viernes B
Quiero penetrar, Señor,
en tus aguas transparentes,
y que sean ellas
las que limpien el barro
que a lo largo del camino
ha quedado adherido
a mi herido corazón.
Quiero penetrar, sí,
indecisos mis pasos,
y poder mirar adelante,
porque si tú quieres,
todo me es posible.
293. “Mi roca”
Semana 12 Jueves B
Qué bien me sabe
llamarte Señor.
Es como decirte
padre, amigo,
y sentir el calor
que brota del amor,
que me mueve,
me empuja,
y me levanta.
Que me arraiga en ti,
mi tierra fértil
y mi roca.
294. “Raíz de esperanza”
Semana 12 Miércoles B
Está dañado mi árbol, Señor,
y de él sale un poco de todo;
pero a veces nos sale nada,
y no sé si está enfermo
o está ya muerto.
Y miro dentro de mí
para atisbar un latido de vida,
para descubrir que todavía
hay un espacio de tierra buena
que no dejas que se pierda,
donde puede seguir arraigando
una raíz de esperanza
a la que tú le abres camino
para que dé su fruto.
295. “El aroma del bien”
Semana 12 Martes B
Se hace reto descubrir
el camino de la vida;
intuir profundo aquello
que me construye
o me puede destruir.
Oler el aroma del bien
y sentir que su fragancia
ensancha mis sentidos,
aligera mis pasos
y despierta sensaciones
que dibujan un horizonte infinito
cargado de esperanza,
que me desborda pero ansío.
Y se me abren puertas
que mi corazón ansioso
descubre y reconoce,
y aunque torpe,
atraviesa contigo.
296. “Con tu luz”
Semana 12 Lunes B
Cuántas nubes enturbian
las intenciones de mi corazón
y me impiden ver la verdad
que se esconde en él.
Cuántos nubarrones inconfesables
tratan de tapar o justificarme
volcando inconsciente mi barro
en el rostro del otro.
Y tú vuelves con tu luz,
atravesando mis nieblas,
iluminando mi interior,
llamando incansable a mi puerta,
queriendo ayudarme a ver
lo que sin ti no veo,
derribando muros,
destruyendo vigas,
ofreciéndome la medicina
de tu misericordia y ternura.
297. “Dejarme sorprender”
Semana 13 Sábado B
No quiero ser
ni poste ni veleta.
No quiero tener
echada el ancla
en no sé qué puerto,
por atractivo que sea
y sentirme atado.
Quiero navegar
empujado por tu viento.
Quiero ser yo
viviendo la aventura
de cada día
por la que me lleva la vida,
por la que tú me llevas,
muchas veces doliente, sí,
pero siempre esperanzada.
Y dejarme sorprender
por tu fuerza y la mía,
porque siempre hay horizonte,
siempre desde ti hay hondura.
298. “Aligeras mi carga”
Semana 13 Viernes B
Hay barro sí,
hay mucho barro
pegado a los pies
de mi corazón
que late pendiente de ti.
Y tú, pacientemente,
te acercas a limpiarme,
trabajo lento que te salpica,
pero que continúas
cargado de amor y ternura.
Así aligeras mi carga,
mientras descubres
mi verdadero rostro,
que al final descubro
que se parece al tuyo.
299. “Tu brisa”
Semana 13 Jueves B
Has venido a levantarme,
no me has tirado tú,
me has encontrado caído,
y sabes que tienes que
seguir sosteniéndome,
levantando mi corazón voluble,
afectado por cualquier viento
que se levanta.
Y tu voz resuena firme y gozosa,
como palabra esperanzada
que a veces se me ahoga.
Y quiero escucharla,
y dejar que su brisa me mueva,
tu brisa, tu palabra,
tu vida empujando la mía.
300. “Sorber tu energía”
Semana 13 Miércoles B
Como la tierra gira
en torno al sol
y así recibe su calor,
quiero que mi vida
gire en torno a ti
para recibir la fuerza
de tu vida en mi vida.
Quiero y necesito
sorber tu energía,
dejarme inundar por ella
y empaparme de ti.
Que tu amor sea el mío,
hasta derramarlo
como una fuente inagotable
que sólo se alimenta en ti.
