77.-Regir almas.

77.-Regir almas.
Siempre ha de tener presente el abad lo que es y recordar el nombre con el que se le llama, y recordar que a quien mayor responsabilidad  se le confía, más se le exige. Sepa también cuan difícil y ardua es la tarea  que emprende, pues se trata de almas a las que debe dirigir y  son muy diversos los temperamentos  a los que debe servir. Por eso tendrá que alagar a unos, reprender a otros  y a otros convencerles. (2,30-31)

(más…)

Continuar leyendo77.-Regir almas.

76.-Modo de corrección.

76.-Modo de corrección.
A los virtuosos y sensatos, corríjales de palabra, amonestándolos una o dos  veces. Pero a los audaces, insolentes, orgullosos y desobedientes, reprímales en cuanto se manifieste el vicio consciente de estas palabras de la Escritura,  “solo con palabras, no escarmienta el necio” y también,” da unos palos a tu hijo y lo librarás de la muerte.” (2,29-30)

(más…)

Continuar leyendo76.-Modo de corrección.